domingo, 30 de noviembre de 2025

Evangelio en el hogar. Domingo, 30 de noviembre de 2025. Velen y estén preparados.

 


Oración de inicio.

Nos ponemos en la presencia del Padre, ofreciéndole los afanes de la semana que termina: nuestro trabajo, las actividades del centro espírita que frecuentamos o, si no es el caso, del grupo espiritual o comunidad de referencia en que nos movamos, las tareas en el hogar y las buenas cosas que nos hayan pasado estos días. Sabiéndonos convocados por el maestro Jesús, pedimos a nuestro ángel de la guarda y espíritus mentores de nuestro hogar, que nos acompañen durante este día y esta semana que comienza para procurar ser un poquito mejor. Que así sea.

Evangelio del día (cfr. Mateo 24, 37-44).

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Así como sucedió en tiempos de Noé, así también sucederá cuando venga el Hijo del hombre. Antes del diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca. Y cuando menos lo esperaban, sobrevino el diluvio y se llevó a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. Entonces, de dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro será dejado; de dos mujeres que estén juntas moliendo trigo, una será tomada y la otra dejada.

Velen, pues, y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre”.

Comentario espírita.

En muchas tradiciones cristianas, no sólo católicas sino también anglicanas, así como entre los ortodoxos orientales, es habitual significar de algún modo las cuatro semanas anteriores a la Navidad, llamando este período "tiempo de adviento" y cuyo inicio es el domingo correspondiente, es decir, el de hoy, al que llaman primer domingo de adviento. En los países del norte de Europa es tradicional en los hogares encender una vela de las cuatro que componen una corona adornada con hojas y frutas del bosque, que se suele colocar en una mesita y que acompaña los ratos compartidos en familia o entre amigos. La segunda semana se encenderán dos velas y así sucesivamente hasta completar las cuatro. Esta tradición se ha mundializado y me parece muy bonita, como también lo es la de los calendarios de adviento, en que cada dia ofrece un pequeño bombón o chuche, aunque los calendarios comerciales tienen un fallo: no deberían comenzar el día 1 de diciembre sino el día correspondiente al primer domingo de adviento. 

Todas estas tradiciones, acompañadas del iluminado de calles, en casi todas las ciudades, no deben servir para estimular nuestro apetito consumista sino para recordarnos que, la noche del 24 de diciembre (la fecha exacta es indiferente), se simboliza la encarnación de un Espíritu Puro en la Tierra, que vino a enseñarnos un camino de progreso y mejora personal por medio de la vía del amor: el nacimiento del maestro Jesús. Y, como es natural, si rememoramos la llegada de un Espíritu Puro y celebramos una fiesta por ello, qué menos que prepararnos para esa fiesta como haríamos si nos convidaran a la celebración del nacimiento del hijo de unos amigos o familiares.

Centrándonos en la lectura del Evangelio de hoy, vemos que el maestro Jesús nos repite un consejo que, en varios momentos, ya nos había dado "velad, estad preparados". Se trata de una llamada a estar alerta, a procurar que nuestros apegos a la materia no nos dominen, a tener claro que las cosas materiales son instrumentos y no fines, a no dejar anidar en nuestro corazón odios, resentimientos, sospechas o celos que hagan que nuestro patrón vibratorio descienda haciéndonos entonces similares a tantos espíritus negativos, obsesores o propios de los umbrales inferiores. "Velad" es como un buen consejo que nos puede acompañar durante estas cuatro semanas de adviento, para intentar mejorar o, cuanto menos, limar un poco nuestros defectos permanentes.

Otro espíritu muy superior, Joanna de Angelis, que fuera mentora del gran medium brasileño Divaldo Franco, nos aconseja en alguno de sus libros psicografiados que procuremos el autoconocimiento. Esto significa saber identificar, precisamente, nuestro defecto permanente, porque ese defecto es el que hemos venido a limar en la presente encarnación. Y todo esto, ¿siguiendo qué modelo? Pues, quizá, la respuesta la tenemos en el punto 625 del Libro de los Espíritus en que Kardec pregunta a los Espíritus: ¿Cuál es el tipo más perfecto que Dios ha ofrecido al hombre, para que le sirviese de guía y de modelo? Y los Espíritus, de manera sencilla, pero categórica, le responden «Contemplad a Jesús».

sábado, 29 de noviembre de 2025

Conferencia de Mª Jesús Albertus: La Mediumnidad cerca de ti.

Os dejo a continuación el enlace a la magnífica conferencia que María Jesús Albertus dio en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid el pasado viernes y que seguro os gusta. 

Para visualizarla, pueden pulsar aquí.

Evangelio en el hogar. Sábado 29 de noviembre de 2025. Velad y orad.

 


Oración de inicio.

Una mañana más, y sintiéndonos acompañados por los buenos Espíritus, protectores de nuestro hogar, miembros -quizá- de nuestra familia espiritual, y por nuestro ángel de la guarda, nos ponemos en presencia del Padre, dándole las gracias por todos los bienes que nos otorga, muchas veces sin ni siquiera saberlo nosotros, y pidiéndole perdón por nuestros errores o por si no estuviéramos aprovechando bien esta encarnación para cumplir nuestros objetivos de progreso, ya sea por desidia ya sea por apegos desordenados a la materia o a nosotros mismos. Pidamos pues, a la Espiritualidad que nos dé la fuerza y la sabiduría necesarias para saber que el camino de la humildad es el camino recto a seguir. Que así sea.

Lectura del día.

El Evangelio de hoy dice lo siguiente (cfr. Lucas 21, 34-36)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Estad alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan vuestra mente y aquel día os sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.

Velad, pues, y haced oración continuamente, para que podáis escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre''.

Comentario espírita.

La recomendación "velad y orad" es frecuente en el Maestro. Es como si, consciente de la facilidad de apegarnos a la materia en planetas como el nuestro, necesitáramos esa alerta ya que, si nos abandonamos, vendrían "los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida material". En este sentido, en el punto 907 del Libro de los Espíritus, Allan Kardec les pregunta "Puesto que el principio de las pasiones está en la naturaleza, ¿es malo en sí mismo? A lo que la Espiritualidad le responde: "No, la pasión está en el exceso unido a la voluntad, pues su principio ha sido otorgado al hombre para el bien. Esas pasiones pueden llevarlo a realizar grandes cosas. Lo que causa el mal es el abuso que se hace de ellas".

Vemos por tanto, que las pasiones en sí no son malas pues son como palancas que duplican nuestra fuerza ayudándonos a cumplir con los designios de la Providencia, nos dirá Kardec algo más adelante. Todo ello, claro está, si no nos dejamos llevar al extremo y ese exceso pudiera ser causa de algún mal.

Ahora bien, ¿por qué nos insiste el maestro Jesús tanto en que debemos velar? La respuesta está, posiblemente, en nuestra falta de voluntad. Veamos el punto 909 del mismo Libro de los Espíritus: El hombre -o la mujer-, ¿podría en todos los casos vencer sus malas inclinaciones mediante su esfuerzo? A lo que responden los Espíritus: "Sí, y a veces mediante un pequeño esfuerzo. Lo que le falta es voluntad. ¡Ah! ¡Cuán pocos de vosotros os esforzáis!

Hace unas semanas, en un debate que tuvo lugar en nuestro centro espírita, al hilo del Estudio Sistemático de la Doctrina Espírita que hacemos los jueves, y que está abierto al público en general, una persona objetó que es realmente difícil tener una voluntad decidida y permanentemente enfocada hacia las mejores acciones, puesto que siempre estamos influidos por muchos condicionantes: nuestro pasado, nuestra educación, nuestros impulsos, nuestras hormonas, nuestros vicios, nuestras debilidades y, si creemos en ellos, la influencia negativa de espíritus de baja vibración u obsesores". Y, debo decir, que a esta persona no le faltaba la razón salvo por un pequeño matiz: no es lo mismo "influencia" que "condicionamiento". 

Y es que, con mucha frecuencia, en la Mesa Mediúmnica los Espíritus nos animan a que no nos desanimemos ante nuestras caídas y errores. Lo suyo es "velar y luchar" para evitarlos pero, ante un error, lejos de cargarse con una culpa, es preciso volver empezar. Comenzar y recomenzar... ese es el truco. Y, si nos faltan las fuerzas, tenemos el segundo consejo del maestro Jesús: ¡orad!

Orar es, en estos casos, una prueba de humildad. Es decirle a Dios: "mira, yo solo no puedo pero, con tu ayuda, lo puedo todo". Tenemos además fieles aliados en nuestros trabajos que el Padre nos ha proporcionado: nuestro ángel de la guarda y los buenos Espíritus que nos ayudan. Vale la pena, en este sentido, leer el punto 910 del Libro de los Espíritus: El hombre, ¿puede encontrar en los Espíritus una asistencia eficaz para superar sus pasiones? A lo que nos responden: "Sí; si ruega a Dios y a su genio (mentor) bueno con sinceridad, por cierto que los Espíritus buenos acudirán en su ayuda, pues tal es su misión".

viernes, 28 de noviembre de 2025

Evangelio en el hogar. Viernes, 28 de noviembre de 2025. Fijaos en los árboles.


 Oración inicial.

Finaliza una semana más que quizá haya transcurrido bien, tranquilamente o, ojalá que no, con dificultades, dudas, disgustos o sufriendo ese dichoso brote de gripe que tenemos en esta época. Sea como sea, lo bueno o lo malo, son experiencias que vivimos en la presente encarnación, y en este Planeta, de las que podemos sacar una lección que nos ayudará a ser más maduros, a poner las cosas en su sitio y a saber lo que realmente vale la pena en esta vida. Pidamos a la Espiritualidad que nos intuya con las buenas ideas y sentimientos que nos ayuden en ese camino.

Evangelio de hoy. (cfr. Lucas 21, 29-33)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola:

«Fijaos en la higuera y en todos los demás árboles: cuando veis que ya echan brotes, conocéis por vosotros mismos que ya está llegando el verano.

Igualmente vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.

En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».

Comentario espírita.

Allá por el siglo XVII, Blaise Pascal, el famoso matemático, físico y filósofo francés, comentó que Dios se esconde lo suficiente para no forzar a nadie a creer, pero se deja ver lo suficiente para que lo encuentre quien lo busca con sincero corazón. Esta cita se alinea perfectamente con la doctrina espiritista: el ser humano tiene libre albedrío para decidir si cree o no cree en Dios, o si actúa bien o mal; y el propio Dios, le permite y otorga hasta la posibilidad de errar y cometer malas acciones supeditado a un bien mayor: el de la libertad.

El trocito del Evangelio que comentamos hoy es oscuro, difícil de interpretar y nos hace pensar en la cita de Pascal: la enseñanza parece estar oculta pero, si escudriñamos el texto, podremos sacar alguna idea que nos inspire en nuestra vida. Personalmente, pienso que son palabras dirigidas en clave simbólica y, por ejemplo, por "generación" no se refiere a lo que nosotros entendemos, ni eso de un cielo o tierra que pasen o, también, el concepto de "reino de Dios" del que hay libros enteros de teología pero que parece que, cuando miramos a nuestro alrededor, seguimos sin ver eso de que "el reino de Dios esté entre nosotros" a la vista de las guerras, injusticias o corrupción que constatamos en la vida pública. Quizá sigamos cometiendo el mismo error que los discípulos del maestro de hace 21 siglos y sigamos pensando en términos materiales, cuando el lenguaje de Jesús es simbólico y nos habla de conceptos que nos trascienden. Como la propia Espiritualidad.

La primera enseñanza, quizá, sea la de la necesaria humildad. Tener claro que no lo sabemos todo y que, en todo caso, es más lo que no sabemos que lo que sabemos, por lo que debemos despejarnos de todo orgullo de pensar, que porque sigamos una religión, espiritualidad o camino, ya lo sabemos todo, podemos opinar de todo o,nlobque es peor, pensar que los demás, que no piensen como nosotros, están equivocados. Eso sí que es un error.

Y, sin embargo, varias páginas atrás del mismo Evangelio, Jesús elevaba una oración al Padre dándole las gracias porque las grandes verdades "se las muestra a los humildes de corazón y las oculta a los sabios y poderosos" ¿recordáis? ¿Será entonces que, cuando no entendemos algo, los complicados seamos nosotros y el camino es el de la sencillez? Por eso quizá, hoy me voy a fijar en una frase del texto evangélico que, por sencilla, quizá pase desapercibida: «Fijaos en la higuera y en todos los demás árboles: cuando veis que ya echan brotes, conocéis por vosotros mismos que ya está llegando el verano».

Que el maestro nos diga que nos fijemos en los árboles, aparte de parecerme una imagen preciosa, me hace pensar si no nos complicamos mucho con doctrinas, pensamientos, libros o reuniones y nos olvidamos de algo tan sencillo como salir de la ciudad, ir al campo o a un parque, y fijarnos en la naturaleza. Me gusta especialmente el campo en la época en que nos encontramos, en otoño, en que los árboles comienzan a perder su follaje y los caminos aparecen llenos de hojas amarillas. ¿Sabemos disfrutar de las cosas bonitas y naturales de la vida?

Hace unos pocos días, en la mesa mediúmnica que, cada semana, celebramos en nuestro Centro Espírita, un Espíritu nos comentó algo que me pareció muy interesante: "Hermanos -nos dijo- no olviden nunca que, para ser muy espirituales, hace falta ser muy humanos". Este consejo me pareció muy acertado porque, si hablamos de espiritualidad, hay dos extremos a evitar: el del excesivo materialismo, que lleva a tantas personas a pensar que sólo somos materia, y que con la muerte todo se acaba, y el extremo del excesivo espiritualismo, que nos lleve a pensar que ya somos casi etéreos, que la materia es mala, que si esta vida es un valle de lágrimas, y cosas así. Pienso que ambos extremos son un error y que si, en palabras de Jung, "somos espíritus viviendo una experiencia material", vivamos tal experiencia sabiendo, eso sí, que la materia es una herramienta y no un fin.

Fijémonos "en la higuera y demás árboles y en que, cuando echan brotes, sabemos que llega el verano". Disfrutemos de las maravillas de la naturaleza, de una exposición de arte, de un concierto de música, de una buena comida o de un vino especial. Sí, disfrutemos, pero especialmente si todas esas bondades las sabemos compartir, hacer más felices a los demás y, siempre después, saber elevar nuestro corazón al Padre en un sincero acto de acción de gracias.


Conferencia de Vinicius Heidrich Pinto: VIDA Y OBRA DE CHICO XAVIER

 Os dejo a continuación el vídeo de una magnífica conferencia que nuestro compañero de la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid, Vinicius, nos dio el viernes 18 de julio de 2025, sobre el conocido médium brasileño Francisco C. Xavier que supo, como pocos, entender, practicar y divulgar el Espiritismo. Estoy seguro de que disfrutaréis con esta charla.


Os dejo también el enlace directo por si os resulta más cómodo visionarlo directamente en el Canal de Youtube: https://youtu.be/-EaWzRtU6aM?si=CiuO8wvT4fy1nsGf


jueves, 27 de noviembre de 2025

Evangelio en el hogar. Jueves, 27 de noviembre de 2025. ¿Nos pueden informar los Espíritus sobre el futuro?

 


Oración inicial.

Agradeciendo a la Espiritualidad sus inspiraciones para acometer esta jornada con ilusión y con ánimo de mantener una vibración, lo más elevada posible, que nos haga ser hombres y mujeres de bien y que se traduzca en hechos prácticos en nuestra vida cotidiana, en nuestro trabajo, en el hogar, en nuestro centro espírita o por la calle, nos disponemos a comenzar esta actividad.

Evangelio de hoy. (cfr. Lucas 21, 20-28)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que entonces está cerca su destrucción.

Entonces, los que estén en Judea, que huyan a los montes; los que estén en medio de Jerusalén, que se alejen; los que estén en los campos, que no entren en ella; porque estos son “días de venganza” para que se cumpla todo lo que está escrito.

¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días!

Porque habrá una gran calamidad en esta tierra y un castigo para este pueblo.

“Caerán a filo de espada”, los llevarán cautivos “a todas las naciones”, y “Jerusalén será pisoteada por los gentiles”, hasta que alcancen su plenitud los tiempos de los gentiles.

Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo serán sacudidas.

Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria.

Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación».

Comentario Espírita.

Contrastando con la vorágine consumista que recorre nuestras calles por el "Black Friday", es habitual en esta época del año, especialmente en los días anteriores al "Tiempo de Adviento", estas lecturas en tono apocalíptico, así como de advertencia... Los comentaristas de los textos sagrados coinciden en dar una interpretación histórica a estas palabras, relacionándolas con la destrucción del Templo de Jerusalén posterior, en el año 70 dC, y consecuencia de la primera guerra Judeo-Romana. ¿Conocía Jesús de antemano este hecho? Veamos lo que nos dice el libro de La Génesis, que es uno de los libros de la codificación espiritista de Allan Kardec (cfr. Capítulo XVII, puntos 20 y 21). Los transcribo íntegramente:

20. La facultad de presentir los hechos futuros es uno de los atributos del alma, y se explica por la teoría de la presciencia. Jesús la poseía, al igual que todas las demás, en un grado sobresaliente. Podía, por lo tanto, prever los acontecimientos que sobrevendrían a su muerte, sin que en ese hecho hubiera nada sobrenatural, pues vemos cómo se repite, delante de nuestros ojos, en las condiciones más comunes. No es raro que las personas anuncien con precisión el instante en que habrán de morir; eso sucede porque sus almas, en estado de desprendimiento, se encuentran como el hombre en la cima de una montaña (Véase el Capítulo XVI, § 1), abarcan el camino que deben recorrer y ven la meta.

En Jesús, eso debió ser tanto más natural cuanto que, como era consciente de la misión que había venido a cumplir, sabía que la muerte mediante el suplicio sería su consecuencia necesaria. La visión espiritual, que en él era permanente, así como la penetración del pensamiento, debía de mostrarle las circunstancias y el momento fatal. Por la misma razón, él podía prever la destrucción del Templo y de Jerusalén, al igual que las calamidades que habrían de abatirse sobre sus habitantes, y la dispersión de los judíos.

21. La incredulidad, que no admite la vida espiritual independiente de la materia, no puede comprender la presciencia, y por eso la niega, atribuyendo a la casualidad los hechos auténticos que ocurren ante sus ojos. Cabe señalar que la incredulidad retrocede ante el examen de los fenómenos psíquicos que se producen en todas partes, sin duda por temor a que en esos fenómenos surja el alma y la desmienta.

Ante estas palabras tan esclarecedoras, nada tengo que añadir sino invitar a su lectura y reflexión. Sí que querría cerrar este comentario respondiendo a una pregunta que muchas personas se hacen: en la mesa mediúmnica ¿se pueden preguntar a los Espíritus sobre el futuro? La respuesta la encontramos en el Libro de los Médiums (cfr. capítulo XXVI, punto 289). De nuevo, transcribo íntegramente los ítems más importantes:

7. ¿Pueden los Espíritus revelarnos el porvenir?

“Si el hombre conociera el porvenir descuidaría el presente. Ese es un punto sobre el cual insistís reiteradamente, a fin de obtener una respuesta concreta. Se trata de un gran error, pues la manifestación de los Espíritus no constituye un medio de adivinación. En todo momento os decimos que si os obstináis en recibir una respuesta, os responderá un Espíritu frívolo.” (Véase El Libro de los Espíritus, “Conocimiento del porvenir”, § 868.)

(el subrayado es mío, para resaltar un conocimiento esencial del Espiritismo bien entendido).

8. Los Espíritus, sin embargo, ¿no anuncian en ocasiones, de modo espontáneo y verídico, acontecimientos que ocurrirán en el porvenir?

“Puede ocurrir que el Espíritu prevea cosas que juzga útil revelar, o que él tiene como misión dar a conocer. No obstante, en esos casos de debe desconfiar más aún de los Espíritus embusteros, que se divierten haciendo predicciones. Sólo el conjunto de las circunstancias permite reconocer el grado de confianza que esas predicciones merecen.”

9. ¿De qué clase de predicciones debemos desconfiar más?

“De aquellas cuyo objetivo no sea de utilidad general. Las predicciones personales pueden, en su mayoría, ser consideradas apócrifas.”

10. ¿Con qué objetivo los Espíritus anuncian espontáneamente acontecimientos que no se realizan?

“Por lo general lo hacen para divertirse con la credulidad, el terror o la alegría que provocan; posteriormente, se ríen de la decepción. Con todo, algunas veces, esas predicciones falsas tienen un objetivo más serio: el de poner a prueba a aquellos a quienes se les anuncian, a fin de ver cómo las toman, y la clase de sentimientos, buenos o malos, que generan en ellos.”

Conclusión

Os animo a cerrar este rato de estudio y oración pidiendo a nuestro Angel de la Guarda que nos guíe por el buen camino, que nos enseñe a vivir el presente, el hoy y el ahora, evitando caer en el afán de pretender conocer un futuro que está por hacer. Que así sea.


¿Por qué nos atrae el Espiritismo?

 Este es el título de la conferencia que dio JuanMa de Soto en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid, el pasado 24 de enero de 2025 y que seguro os gusta. Dejo a continuación el enlace y el vídeo incrustado:


Ver pinchando aquí el vídeo en la plataforma externa.


miércoles, 26 de noviembre de 2025

Evangelio en el hogar. Miércoles 26 de noviembre de 2025. Yo os daré palabras y sabiduría.


 Oración inicial.

Demos gracias al Padre por esta nueva jornada, por las cosas buenas que nos ha dado, por sus Leyes Morales que nos recuerdan que el camino del amor es el único posible.

Evangelio del día (cfr. Lucas 21, 12-19).

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.

Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.

Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».

Comentario espírita.

Palabras duras las del Evangelio de hoy... avisos, desilusiones, temores... porque, bien lo sabemos: en la vida, las cosas que realmente valen la pena, no son sencillas de conseguir. 

De los diversos comentarios que se pueden hacer del texto citado voy hoy, sin embargo, a centrarme en la frase del Maestro que dice que no debemos preocuparnos por lo que habremos de decir porque "yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro". 

Qué Jesús nos diga que, más allá de nuestras limitaciones para hablar, entender, hacernos comprender, timidez, etc., él nos dará palabras y sabiduría, nos llevar a pensar en el gran regalo que nos ha dado el Padre: la mediumnidad. Sabemos por el Libro de los Espíritus que todos somos médiums, es decir, tenemos la capacidad natural de comunicarnos con los espíritus. La mayor parte de nosotros, por no decir todos, tenemos una mediumnidad natural que se manifiesta en forma de intuiciones, inspiraciones o, directamente, comunicación con el pensamiento, por ejemplo, cuando oramos. Otras personas, sin embargo, tienen una mediumnidad ostensible, que les permite concentrarse e incorporar un espíritu y que le permite transmitir toda la riqueza del conocimiento del mismo. La mediumnidad ostensible, dicho sea de paso, sólo debe practicarse en un centro espírita, pues allí se cuenta con la experiencia de muchos trabajadores dedicados y expertos, además de la protección que esta actividad requiere. En ningún caso deben realizarse estas prácticas en el hogar (no debemos abrir "portales" que después no sepamos cerrar) o en otros lugares como reuniones frívolas de amiguetes, platós de televisión o sitios aparentemente sobrecogedores como cementerios o casas encantadas. El Espiritismo serio es, ante todo, respetuoso con uno mismo y con los demás. Aprovecho para informar que las actividades de los centros espíritas kardecistas son totalmente gratuitas; no se pide dinero por algo que no nos pertenece, como es el trabajo de los espíritus. Sólo se pide seriedad, dedicación y ganas de mejorarse, moral y personalmente, a uno mismo.


La Espiritualidad, en palabras de Jesús, nos dará palabras y sabiduría. Dentro de la mediumnidad genérica que todo ser humano tiene, hay dos manifestaciones esenciales: la intuición y la inspiración. La intuición está desarrollada en el punto 180 del Libro de los Médiums, uno de los libros de la Codificación de Allan Kardec. Nos informa este punto dedicado a los Mediums intuitivos que "La transmisión del pensamiento también se produce por intermedio del Espíritu del médium, o mejor dicho, de su alma, ya que designamos con ese nombre al Espíritu encarnado. En este caso, el Espíritu comunicante no actúa sobre la mano del médium para hacer que escriba; no la toma ni la guía. Actúa sobre el alma, con la cual se identifica. Bajo ese impulso, el alma del médium dirige la mano, y esta dirige el lápiz. Señalemos ahora algo que es importante saber: el Espíritu que se comunica no sustituye al alma del médium, visto que no podría desplazarla, sino que la domina sin que esta lo sepa, y le imprime su propia voluntad. En el tipo de mediumnidad que nos ocupa, el rol del alma no es enteramente pasivo, pues recibe el pensamiento del Espíritu comunicante y lo transmite. En esa situación, el médium tiene conocimiento de lo que escribe, aunque no se trate de su propio pensamiento. Es lo que se denomina médium intuitivo."

En cuanto a los médiums inspirados, su desarrollo lo encontramos en el punto 182 del mismo Libro de los Médiums: "Toda persona que recibe, a través del pensamiento, tanto en el estado normal como en el de éxtasis, comunicaciones ajenas a sus ideas preconcebidas, puede ser incluido en la categoría de los médiums inspirados. Se trata, como se ve, de una variedad de la mediumnidad intuitiva, con la diferencia de que la intervención de un poder oculto es mucho menos perceptible, porque en el médium inspirado es todavía más difícil distinguir el pensamiento propio de aquel que le es sugerido. Lo que caracteriza a esta variedad es, sobre todo, la espontaneidad. La inspiración procede de los Espíritus que ejercen una influencia sobre nosotros, para el bien o para el mal; pero se debe principalmente a los que quieren nuestro bien, en cuyo caso cometemos el error de rechazar sus consejos con mucha frecuencia. La inspiración se aplica a todas las circunstancias de la vida, en las resoluciones que debemos tomar. En ese aspecto, se puede decir que todos somos médiums, porque no hay quien no tenga sus Espíritus protectores y familiares, que se esfuerzan al máximo para sugerir ideas saludables a sus protegidos."


Para terminar, un consejo si en tu vida estás detectando influencias, "casualidades", sincronicidades o presencias: acude a un centro espírita y comienza a estudiar. Pasado algún tiempo, en que estés familiarizado/a con la Codificación o, cuanto menos, con el Libro de los Espíritus, Libro de los Médiums y el Evangelio según el Espirtismo, podrás considerar si desarrollar activamente la mediumnidad o, incluso, trabajar como asistente de algún médium conversando con los espíritus. Que Dios te bendiga.


martes, 25 de noviembre de 2025

Evangelio en el hogar. Martes 25 de noviembre de 2025. Mirad, que nadie os engañe.

 Oración inicial

Hoy es martes, 25 de noviembre. Puestos en la presencia del Padre, como cada mañana, saludamos también a nuestro Ángel de la Guarda, a los buenos Espíritus protectores de nuestro hogar y a los mentores de nuestro Centro Espírita, o comunidad en la que participemos. Les pedimos su asistencia para que este día sea tranquilo, que sepamos realizar nuestro trabajo profesional -sea cual sea: en la oficina, en casa, en la calle, en el coche, con nuestra familia- con la mayor perfección posible de manera que, al finalizar la jornada, podamos ofrecérselo a Dios como una ofrenda digna. Pedimos también por la paz en los puntos del Planeta donde no la hay: paz entre los países, entre las gentes, paz en nuestros corazones. Que así sea.

Lectura del día de hoy.

El Evangelio de hoy dice lo siguiente (cfr. Lucas 21, 5-11):

En aquel tiempo, algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo:

«Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida».

Ellos le preguntaron:

«Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».

Él dijo:

«Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: “Yo soy”, o bien “Está llegando el tiempo”; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el final no será enseguida».

Entonces les decía:

«Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambre y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo».

Comentario espírita.

Hace algún tiempo vino alguien a nuestro Centro Espírita preguntando sobre algo que había leído en las "redes sociales" relacionado con una profecía de Chico Xavier sobre el fin del mundo. Esta persona no era espiritista o, al menos, no conocía mucho sobre el espiritismo pero, en su imaginación, nos veía como "mediums de mesa camilla" al más estilo hollywoodiense (la imagen, me temo, es más habitual de lo que quisiéramos) y, en realidad, su duda era legítima pues, posiblemente, se la ha hecho el ser humano desde el comienzo de los tiempos: ¿Cuándo y cómo va a ser el fin del mundo?

Antes de entrar en el tema, deseo aclarar que Chico Xavier (Francisco Cándido Xavier, 1910-2002) fue un excelente medium brasileño que dedicó su vida a la mediumnidad, a ayudar a los demás, a dar ánimos y a divulgar el "Espiritismo bien entendido". Su obra y vida le valió la candidatura al Premio Nóbel de la Paz en 1981, el mismo año que, por cierto, se propuso también la candidatura del papa Juan Pablo II (ninguno de los dos lo obtendría, pues se le concedió a ACNUR, por el trabajo de la ONU con los refugiados).

Además, es bueno aclarar que cuando uno se familiariza con las obras básicas del Espiritismo en general, y con los escritos de F.Cándido Xavier, en particular, se da cuenta que en ningún caso se puede interpretar sus palabras como apocalípticas o previsoras de encuentros con extraterrestres. En general, es manipulación el sacar de contexto una declaración (la pluralidad de mundos habitados, que es un pilar del Espiritismo) para afirmar cosas que escapan a la lógica de la razón humana y que no tienen otro objetivo que ganar visitas a webs o redes sociales de dudosa veracidad o, directamente, generar miedo y ansiedad.

Ante eso, el maestro Jesús es claro en una afirmación que es de plena actualidad hoy día: "mirad, que nadie os engañe". Y también nos dice que veremos guerras, revoluciones, situaciones incómodas... Esto no es nada nuevo. Kardec en sus escritos de la Codificación Espiritista y tantos Espíritus en la mesa mediúmnica, nos recuerdan que hemos encarnado en un "planeta de expiación y pruebas" y, por tanto, muy atrasado... un planeta idóneo, eso sí, para nuestro avance espiritual actual en el que podemos avanzar mucho si sabemos hacer bien nuestro trabajo, si tenemos afán de ayudar a los demás, si no pensamos sólo en nosotros mismos y si procuramos, cuando nos llegue la hora, haber dejado el mundo un poquito mejor de como nos lo encontramos.

Insiste el maestro Jesús: "no tengáis pánico" y añade que todos los males de este mundo son necesarios, porque este mundo es así. Pero que, en todo caso, "el final no será enseguida". Pienso que es una pérdida de tiempo pensar en fechas, siglos, años o eras en que nada quede "piedra sobre piedra". Quizá sería mejor que, en vez de pensar en futuribles o en seguir a esos que tratan de engañarnos diciendo y repitiendo eso de "Yo soy", o que nos meten miedo en prensa o redes sociales con que "está llegando el tiempo", nos centremos en algo que aconsejan prácticamente todas las espiritualidades serias: "vivamos el momento, vivamos el presente". Este consejo suelen también repetirlo los maestros que enseñan a meditar, y es, realmente, eficaz. Cuando dejamos de pensar en el pasado -que ya pasó- o en el futuro -que no sabemos cómo será- entonces podremos focalizarnos en el presente: ¿qué puedo hacer yo ahora para ser mejor y para ayudar a los que me rodean a ser mejores? ¿Cómo puedo ayudar a la Espiritualidad en su trabajo, aquí y ahora?

"Mirad, que nadie os engañe". Quedémonos con este sabio consejo del Maestro, seguido de otro sublime: "no tengáis pánico", que es como decir, "no tengáis miedo".

Pidamos pues, a los buenos Espíritus, que nos ayuden a no tener miedo. A vivir el presente. A servir y ayudar a quienes lo necesitan -encarnados y desencarnados-.

Que así sea.

lunes, 24 de noviembre de 2025

Evangelio en el hogar. Lunes 24 de noviembre de 2025. Sobre el óbolo de la viuda.

 ​​Oración de inicio.

Nos invito a ponernos en la presencia del Padre del Cielo y reunidos en nombre del maestro Jesús, con la confianza que nos dan sus palabras "donde quiera que dos o más se reúnan en mi nombre, allí estaré yo entre ellos", solicitamos la ayuda de los buenos Espíritus de nuestro hogar para que nos asistan en esta lectura y reflexión del Evangelio. Les pedimos, hermanos, que nos inspiren alguna idea que nos ayude a ser mejores personas y poder con nuestra vida y con las enseñanzas espíritas ser luz del mundo físico y, en la medida de lo posible, luz también en los mundos espirituales para ayuda de aquellos otros espíritus necesitados, agobiados o perdidos. Que así sea.


Lectura

El Evangelio de hoy dice lo siguiente:

En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos, vio unos ricos que echaban donativos en el tesoro del templo; vio también una viuda pobre que echaba dos monedillas y dijo:

«En verdad os digo que esa viuda pobre ha echado más que todos, porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir». (cfr. Lc 21, 1-4).

Reflexión espírita.

Podemos iniciar nuestra reflexión con una breve introducción histórica para situar cómo y dónde tuvo lugar la escena que acabamos de leer. El evangelista San Lucas, en los escritos previos, nos ha narrado que Jesús y sus compañeros, entre los que se contaban sus discípulos más próximos, pero también un grupo de mujeres y, en general, seguidores todos, han acudido a Jerusalén y, allí, pasaban mucho tiempo en el Templo no sólo en oración sino también enseñando y evangelizando (cfr. Lc 20, 1) o corrigiendo cuando el uso de ese lugar espiritual ha degenerado en mercado (cfr. Lc 19, 45). Abro un paréntesis para recordar que todas las actividades de los centros espíritas serios, es decir, los inspirados en las enseñanzas de Allan Kardec, son gratuitas, así como la práctica de la mediumnidad lo cual, por cierto, nos lleva a recordar esa corrección de Jesús a los que obran de otra manera.

Pues bien, Jesús y sus amigos, durante su estancia en Jerusalén, como es lógico, pasaban mucho tiempo en el Templo, como los buenos judíos piadosos solían hacer durante las diversas peregrinaciones acostumbradas. Según tenemos noticias de los planes del Templo de Jerusalén, delante del gazofilacio, o lugar de las ofrendas, había unas escaleras que, al modo de las de, por ejemplo, la plaza de España, en Roma, permitían a los peregrinos sentarse, hablar, comentar las Escrituras o, simplemente, descansar.

 Posiblemente allí estaban sentados Jesús y sus amigos cuando vieron a la pobre viuda dirigirse al gazofilacio a dejar su ofrenda. Sabemos también que en el gazofilacio había 13 "cepillos" en metal, y con forma de cuerno, para recoger los donativos. Algunos ricos dejaban mucho dinero y entonces sonaban las monedas al chocar contra el interior de esos cuernos metálicos lo cual provocaba las alabanzas de la gente y de los sacerdotes que anduvieran por allí. Pero esta viuda echó sólo unas monedillas que, es de prever, hicieron poco ruido. Posiblemente nadie se enteró, nadie se dio cuenta, sólo Jesús que, atentamente, lo vio todo y aprovechó para dejarnos una lección: tiene más valor lo poco que ha dado esta pobre viuda que los grandes donativos porque ella, que pasa necesidad, ha dado lo que tenía para vivir.

El capítulo XIII del Evangelio según el Espiritismo recoge una amplia reflexión de los Espíritus acerca de este pasaje, que se centra en la idea de que hacer el bien sin ostentación es un gran mérito y señal de superioridad moral ya que, si actuamos así, no buscamos el aplauso mundano, ni las alabanzas, ni nada que pueda inflar aún más nuestro ego. Buscamos el bien por el bien sin importarnos que los demás sean o no testigos de nuestras acciones.

Hoy día podemos plantearnos el sentido que tiene dar una cantidad más o menos grande de dinero, como limosnas o donativos, cuando vivimos en lo que se conoce como "Estado del Bienestar" en el que todo el mundo tiene acceso a los Servicios de Salud, alimento en los Comedores Sociales o, bajo ciertos requisitos, alojamiento en tantas instituciones benéficas. Este planteamiento surge con frecuencia en los debates que tenemos en el Centro Espírita cuando tocamos estos temas.


Quizá, en la sociedad y tiempos actuales, hay algo mucho más valioso que el dinero: y es el tiempo. No se trata tanto de cuánto dinero aporto a una institución u ONG sino cómo me implico, cuánto tiempo saco de mis asuntos, obligaciones o aficiones y estoy dispuesto a dedicarlo al estudio del espiritismo, a acudir a una conferencia, a limpiar el centro espírita o, sencillamente, a apoyar una u otra actividad. 

Posiblemente, en esta interpretación, debería resonar en nuestros oídos las palabras del maestro Jesús: "este hombre, o aquella mujer, ha aportado más que todos porque los demás han dado el tiempo que les sobra mientras que éste o aquélla ha sacado tiempo, de donde no lo tenía, para sacar el centro espírita adelante.

Pidamos a los buenos Espíritus que nos enseñen a ser generosos con nuestro tiempo. Un centro espírita precisa de muchos trabajadores, pero no de asistentes pasivos que lleguen en plan "a ver que me cuentan hoy" o médiums y asistentes que acudan como si fueran a un club social, aburguesándose y no siendo conscientes del trabajo espiritual de ayuda y asistencia que, con la mediumnidad, se procura a encarnados y desencarnados. 

Donar tiempo es leer y estudiar para procurarse el mejor conocimiento posible de la Doctrina Espírita. Donar tiempo es apoyar las actividades de la casa: apoyar al equipo de limpieza, bajar la bolsa de basura, rellenar de agua las jarras, recoger un papel del suelo o bien ordenar la biblioteca. Donar tiempo es preocuparse de un compañero o compañera que lleva tiempo sin acudir, llamarle, preguntar si todo va bien. Donar tiempo es asistir a la mesa mediúmnica aunque el cuerpo te diga que, para qué ir, si se está muy bien en casa, hoy hace frío, calor, llueve o nieva y, además, los Espíritus que se presenten, si son realmente Espíritus, nos van a decir lo de siempre. Donar tiempo es sonreír. Porque todos los que acudimos a un centro espírita hemos ido muy heridos. Y la sonrisa de quien nos reciba es auténtico bálsamo. Que los buenos Espíritus nos enseñen a donar tiempo, a sonreír, a ser amables, como el maestro Jesús nos muestra en sus enseñanzas.

Que así sea.

¿Qué es el Evangelio en el hogar?

 


Joanna de Angelis, espíritu mentor del conocido médium brasileño Divaldo P. Franco nos escribe:

“[...] Por lo menos una vez a la semana, reúne a tu familia y salúdala con el espiritismo, creando y manteniendo así el culto del evangelio, para que la directriz del Maestro sea una ruta eficiente de amor a la sabiduría en tu hogar...”(Joanna de Ângelis, psicografiado por Franco, Divaldo. Familia SOS. Salvador: LEAL. 18ª ed., p. 64.)

Por su lado, Allan Kardec, codificador del Espiritismo, escribe:

Una vez a la semana, el domingo, por ejemplo, se puede consagrar un tiempo más largo a esto (oración), y decir a todos, en privado o en común, si hay espacio, añadiendo a esto la lectura de algunos pasajes de la Imitación del Evangelio y de algunas buenas instrucciones dictadas por los Espíritus.” ( Kardec, Allan. Revista espírita - Revista de estudios psicológicos - 1864. En agosto. Suplemento al capítulo sobre las oraciones de la imitación del Evangelio.)

El Consejo Espírita Internacional ha publicado una interesante guía para realizar el Evangelio en el Hogar, pero yo te voy a contar cómo lo hacemos los miembros de la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid, según nos enseñaron sus dirigentes y promotores que, a su vez, son maestros de mediumnidad y conocidos divulgadores del espiritismo.

Cada uno elige un día de la semana, el que desee. La mayoría escogemos los lunes, ya que el resto de la semana tenemos actividades en nuestro centro espírita. Reunidos cada familia en su casa, y a una hora determinada, hacemos una breve oración de apertura en la que nos ponemos en presencia del Padre, nos sabemos reunidos en nombre del maestro Jesús (“Dondequiera que dos o tres personas se reúnan en mi nombre, yo estaré con ellas” Mt 18-20) y pedimos la asistencia y protección de los Espíritus mentores del grupo, del hogar concreto e, incluso, de alguno de los Espíritus titulares del centro espírita.

En la mesa, junto al libro del Evangelio según el Espiritismo (uno de los libros de la codificación de Kardec), ponemos varios vasos de agua para fluidificar, uno por asistente, y una agenda donde podemos anotar inspiraciones, intuiciones o, sencillamente, nos sirva de recordatorio de intenciones que hayamos anotado durante la semana: peticiones, personas por las que orar, la paz del mundo, etc.

Algún voluntario abre el Evangelio al azar, pidiendo a la Espiritualidad que nos indiquen aquél párrafo que más podamos necesitar ese día. Lo lee en voz alta y los asistentes, voluntariamente, pueden comentarlo, orarlo o sencillamente expresar lo que les ha sugerido. A continuación se pueden citar en voz alta las intenciones por las que se quiere orar.

Posteriormente, se realiza una oración de cierre, y tomar el agua fluidificada.

Os aseguro que estos hogares están libres de malas energías, vibraciones o presencias espirituales indeseadas, a la par que los asistentes, podrán comenzar la semana tranquilos,armonizados y, si trabajan en la mesa mediúmnica de su centro, mucho más preparados.



Nueva temporada de este blog, centrada en el Evangelio en el Hogar.


 Este blog, que básicamente había estado "dormido" desde 2022 va a tratar de ser "revivido" centrándose en breves, y a poder ser diarios, comentarios, sobre el Evangelio en el Hogar. 

El motivo es atender la gran cantidad de emails que el público general me ha dirigido pidiéndome que vuelva a publicar. Agradecido por esas muestras de confianza, comparto los motivos más comunes que la gente me indicaba:

  • Porque actualmente la mayor parte de los Espíritas, que desean divulgar la doctrina espiritista, se han centrado en Redes Sociales. Ello, por un lado, está bien por el máximo impacto y actualidad de esos medios pero, por otro lado, las Redes Sociales están saturadas de publicidad y, lo que es peor, en muchos casos, de publicaciones fake. De ahí el adagio actual, que ha dado la vuelta al refranero español. Hoy día ya no se puede decir que "una imagen vale más que mil palabras" sino que, con las Redes Sociales, "una Palabra vale más que mil imágenes".
  • Porque dado que nuestro centro espírita (la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid) se ha perfilado como un centro estrictamente presencial, muchos lectores nos solicitan continuamente paliar de algún modo la presencialidad, con presencia en la web.
  • Porque muchos lectores no pueden, o no quieren, escuchar conferencias, ya sea en plataformas de You Tube, u otras, sino sencillamente leer.

Por ello, he optado por reabrir este blog con, de momento, un dominio gratuito provisto por blogger, y con la intención de no publicar conferencias o noticias relacionados con nuestro centro espírita, sino con comentarios breves sobre el Evangelio, que pueda servir a una actividad tan querida por los espiritistas como es la llamada "Evangelio en el Hogar" y que describiré en un próximo post.

Gracias por vuestra paciencia y que la Espiritualidad os proteja.