miércoles, 31 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, miércoles, 31 de diciembre de 2025. Los exiliados de Capella.


Lectura (cfr. 1 Juan 2, 18-21)

Juan, apóstol y amigo amado de Jesús, escribe:

Hijos míos: Ésta es la última hora. Han oído ustedes que iba a venir el anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido ya, por lo cual nos damos cuenta de que es la última hora.

De entre ustedes salieron, pero no eran de los nuestros; pues si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para que se pusiera de manifiesto que ninguno de ellos es de los nuestros.

Por lo que a ustedes toca, han recibido la unción del Espíritu Santo y tienen así el verdadero conocimiento. Les he escrito, no porque ignoren la verdad, sino porque la conocen y porque ninguna mentira viene de la verdad.

Comentario espírita.

En este último día del año nos encontramos con esta enigmática lectura que nos hace pensar en nuestro origen como espíritus y algo evidente: el diferente progreso espiritual que hay entre los habitantes de nuestro Planeta, al punto de que conviven buenas personas con gente malvada. Hoy, 31 de diciembre, o "nochevieja", que decimos en España, los medios de comunicación se encargan de recordárnoslo.

 Leemos en La Génesis, uno de los libros de la codificación de Allan Kardec que, efectivamente, nuestro origen espiritual está caracterizado por ser simples, ignorantes y, en muchos casos, malvado:

46. La raza adámica presenta todos los caracteres de una raza proscripta. Los Espíritus que la integran fueron exiliados en la Tierra, ya poblada, pero por hombres primitivos, inmersos en la ignorancia, en relación con los cuales aquellos tuvieron la misión de hacerlos progresar, proveyéndoles las luces de una inteligencia desarrollada. ¿No es ese el rol que, en efecto, esa raza ha desempeñado hasta el presente? Su superioridad intelectual prueba que el mundo de donde provenían los Espíritus que la componen estaba más adelantado que la Tierra. No obstante, como ese mundo debía entrar en una nueva fase de progreso, y puesto que esos Espíritus, a causa de su obstinación, no quisieron colocarse a la altura de ese progreso, allá estarían desubicados y constituirían un obstáculo para la marcha providencial de los acontecimientos. Por ese motivo fueron excluidos y reemplazados por otros que lo merecían. Al relegar a aquella raza a este mundo de trabajo y sufrimiento, Dios tuvo motivo para decir: “Extraerás el alimento con el sudor de tu frente”. En su bondad, le prometió que le enviaría un Salvador, es decir, alguien que habría de enseñarle el camino que debería adoptar para salir de ese territorio de miserias, de ese infierno, y alcanzar la felicidad de los elegidos. Dios envió ese Salvador en la persona del Cristo, que enseñó la ley de amor y caridad que esa raza ignoraba, y que sería una verdadera áncora para su salvación.

El libro citado de La Génesis fue publicado en París en 1868. Pues bien, casi un siglo después, en 1959, se publicó por primera vez Los exiliados de Capella, redactado por el espírita Edgard Ardmond, en el que se nos informa de datos curiosos:

 Existe un gran sol, de nombre Capela, en la constelación del Cochero, muy lejos de la Tierra. Hace muchos milenios, uno de los planetas (muy parecido con la Tierra) de este sol evolucionó bastante moral y espiritualmente. Sin embargo, había allí millones de Espíritus rebeldes que no acompañaron la evolución del planeta, puesto que no habían aprendido sobre el amor y la caridad.

Los Espíritus superiores que gobernaban aquel planeta resolvieran enviar esos Espíritus, más atrasados, para reencarnar en en otro planeta, ya que no tenían condiciones de hacerlo allí. Y así eligieron la Tierra.

 En el libro El Camino de la Luz, psicografiado por Francisco Cândido Xavier, hay una parte dedicada a la historia de esos Espíritus que vinieron de Capela. Esta obra también narra toda la trayectoria evolutiva da Terra, desde su formación, los primeros habitantes, hasta la llegada del Consolador Prometido por Jesús – el Espiritismo.

En este último día del año, la historia de los Espíritus exilados de Capela nos alerta para que nos esforcemos en evolucionar, ya que la Tierra, nuestro planeta, está en proceso de evolucionar del grado de "planeta de expiación y pruebas" a un "Mundo de Regeneración". Posiblemente se reproduzca lo que sucedión en Capella... Así las cosas, ¿en qué bando desearíamos estar? Aprovechemos para formular buenos propósitos para el Año Nuevo. 


martes, 30 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, martes 30 de diciembre de 2025. La mujer en el Espiritismo.

 Lectura del Evangelio de hoy (cfr. Lucas 2, 36-40)

En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Cuando José y María entraban en el templo para la presentación del niño, se acercó Ana, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.

Una vez que José y María cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él.

Comentario espírita.

En el texto de hoy aparece otro de aquéllos médiums que salen en los textos evangélicos. Si ayer era Simeón, hoy es una mujer, Ana, también profetisa que, por lo que nos han transmitido los textos sagrados, era una de aquellas mujeres que entraba en contacto con el mundo espiritual y transmitía a los que la escuchaban un mensaje, una indicación, una corrección, una advertencia o, sencillamente, palabras de ánimo. Eso es lo que hacemos en los centros espíritas cuando, en mediumnidad, nos visitan Espíritus con un conocimiento elevado.

No deja de ser llamativo como la mediumnidad siempre fue desarrollada tanto por hombres como por mujeres. Incluso en el Evangelio y en una cultura patriarcal como era la de la época, era algo tan evidente que no se puede ocultar y, es más, se protagoniza a esta mujer no sólo dándole el nombre, sino situándola en una familia (hija de Fanuel, se nos dice) e incluso, en algo tan importante para el pueblo de Israel, como era el linaje: se nos informa que era de la tribu de Aser. Además se ofrecen datos personales relativos a su edad, condición social y dedicación. Se precisa además que llevaba a cabo una mediumnidad bien entendida, es decir, como servicio y de la mano de Dios.

Hace un par de años asistí a unas Jornadas Espíritas organizadas por el Centro Espírita León Denís para tratar el tema de "El papel de la mujer en el desarrollo del Espiritismo" y que se relaciona con la cuestión que sale en el Evangelio de hoy: mujeres médiums. Esas Jornadas han quedado recogidas en una serie de vídeos en los que se pueden ver el coloquio inicial, que tuve el honor de moderar, y las conferencias subsiguientes. Me parece una cuestión muy importante pues expresan como, desde el inicio del Espiritismo, la mujer y el hombre trabajaron de igual a igual y de una manera natural. Os dejo a continuación dichos vídeos que aconsejo visualizar a quien le interese esta importante cuestión:

1) Coloquio: las mujeres dirigentes en los centros espíritas (con Valle García, Rosa María Pérez, Aurora Vaz, Mar Alonso y, un servidor, Víctor M. Fernández).


2) Conferencia: El papel de la mujer espírita en la sociedad actual (por Rocío Bravo Donaire)


3) Conferencia: Las médiums de la Codificación Espírita (por Rosa María Pérez)



4) Conferencia: aquéllas mujeres espíritas de España (por Valle García):









lunes, 29 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy. lunes 29 de diciembre de 2025. Ser hombres y mujeres de bien.


 Lectura del Evangelio de hoy (cfr. Lucas 2, 22-35)

Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.

Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:

"Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo,

según lo que me habías prometido,

porque mis ojos han visto a tu Salvador,

al que has preparado para bien de todos los pueblos;

luz que alumbra a las naciones

y gloria de tu pueblo, Israel".

El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma".

Comentario espírita.

Los textos de los Evangelios, como el de hoy, nos muestran frecuentemente a personas que tenían una mediumnidad ostensiva, como es el caso de Simón. Pero voy a fijarme hoy en una cualidad que tenía este hombre. Dice el texto que era un "varón justo". Cuando leemos en la Biblia que alguien era "justo" podemos entender que era una "buena persona". Lo mismo se dice de José, el hombre de María: era "justo". En este contexto, ser justo es, en palabras actuales, ser hombres o mujeres de bien.

El capítulo XVII del Evangelio según el Espiritismo, de Allan Kardec, titulado "ser perfectos" tiene, precisamente, un subepígrafe, denominado "el hombre de bien", en el que los Espíritus nos recuerdan las cualidades que deberíamos cultivar para ser la mejor versión de nosotros mismos. Por su interés lo transcribo a continuación:

El hombre de bien

3. El verdadero hombre de bien es el que cumple la ley de justicia, amor y caridad en su mayor pureza. Cuando interroga a su conciencia sobre sus propios actos, se pregunta a sí mismo si no ha violado esa ley, si no obró mal, si hizo todo el bien que pudo, si ha despreciado voluntariamente alguna ocasión de ser útil, si alguien tiene quejas contra él; en fin, si ha hecho a los demás lo que hubiera querido que hicieran por él.

Tiene fe en Dios, en su bondad, en su justicia y en su sabiduría. Sabe que nada sucede sin su permiso, y se somete en todas las cosas a su voluntad.

Tiene fe en el porvenir; por eso coloca los bienes espirituales por encima de los transitorios.

Sabe que todas las vicisitudes de la vida, todos los dolores y desengaños, son pruebas o expiaciones, y las acepta sin quejarse.

El hombre compenetrado del sentimiento de caridad y de amor al prójimo hace el bien por el bien mismo, sin esperar recompensa; retribuye el mal con el bien, asume la defensa del débil contra el fuerte, y sacrifica siempre sus intereses a favor de la justicia.

Encuentra satisfacción en los beneficios que esparce, en los servicios que presta, en hacer felices a los demás, en las lágrimas que enjuga, en los consuelos que prodiga a los afligidos. Su primer impulso es pensar en los otros antes de pensar en sí, es cuidar el interés de los otros antes que el suyo propio. El egoísta, por el contrario, calcula los beneficios y las pérdidas de cada acción generosa.

Es bueno, humanitario y benevolente para con todos, sin distinción de razas ni de creencias, porque en todos los hombres ve a sus hermanos.

Respeta en los demás las convicciones sinceras, y no censura a los que no piensan como él.

En todas las circunstancias la caridad es su guía, pues está consciente de que quien causa perjuicio a los demás con palabras malévolas, quien hiere la susceptibilidad de alguien con su orgullo o su desdén, quien no retrocede ante la idea de provocar un sufrimiento o una contrariedad, aunque leve, cuando podría evitarlo, falta al deber de amar al prójimo, y no merece la clemencia del Señor.

No tiene odio, ni rencor, ni deseos de venganza. A ejemplo de Jesús, perdona y olvida las ofensas, y sólo tiene presente los beneficios, porque sabe que será perdonado según el modo como él haya perdonado.

Es indulgente para con las debilidades ajenas, porque sabe que él mismo necesita de indulgencia, y tiene presente estas palabras de Cristo: “Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra”.

No se complace en averiguar los defectos ajenos ni en ponerlos en evidencia. Si la necesidad lo obliga a ello, busca siempre el bien que pueda atenuar el mal.

Estudia sus propias imperfecciones y trabaja sin cesar para combatirlas. Emplea todos sus esfuerzos para poder decir, al día siguiente, que hay en él algo mejor que en la víspera.

Nunca se propone dar valor a su carácter ni a sus talentos a expensas de los otros. Por el contrario, aprovecha todas las ocasiones para hacer resaltar lo que es ventajoso para los demás.

No se envanece de su riqueza ni de sus ventajas personales, porque sabe que todo lo que ha recibido se le puede quitar.

Usa, pero no abusa, de los bienes que se le conceden, pues sabe que constituyen un depósito del cual deberá rendir cuentas, y que el empleo más perjudicial que pudiese hacer de ellos consistiría en emplearlos para la satisfacción de sus pasiones.

Si el orden social ha colocado hombres bajo su dependencia, los trata con bondad y benevolencia, porque son sus iguales ante Dios. Recurre a su autoridad para levantarles la moral y no para abrumarlos con su orgullo, y evita lo que podría hacer más penosa la situación subalterna en que se encuentran.

El subordinado, por su parte, comprende los deberes de la posición que ocupa y procura cumplirlos a conciencia. 

Finalmente, el hombre de bien respeta en sus semejantes todos los derechos que les confieren las leyes de la naturaleza, como quisiera que ellos respetaran los suyos.

No han sido enumeradas aquí todas las cualidades que distinguen al hombre de bien. Con todo, quien se esfuerce en poseer las que acabamos de describir está en el camino que lo conduce hacia las demás.


domingo, 28 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, domingo, 28 de diciembre de 2025. Manifestaciones de los Espíritus.

 


Lectura del Evangelio de hoy (cfr. Mateo 2, 13-15. 19-23)

Después de que los Magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo".

José se levantó y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.

Después de muerto Herodes, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya murieron los que intentaban quitarle la vida al niño".

Se levantó José, tomó al niño y a su madre y regresó a tierra de Israel. Pero, habiendo oído decir que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre, Herodes, tuvo miedo de ir allá, y advertido en sueños, se retiró a Galilea y se fue a vivir en una población llamada Nazaret. Así se cumplió lo que habían dicho los profetas: Se le llamará nazareno.

Comentario espírita.

Relacionado con la lectura anterior, dejo a continuación transcrito un texto de Allan Kardec recogido en su libro "Obras Póstumas" (cfr. preliminares):

1. Las almas o Espíritus de los que han vivido constituyen el mundo invisible que puebla el espacio y en medio del cual vivimos. De aquí resulta que desde que existen hombres, existen Espíritus, y que si éstos tienen el poder de manifestarse, han debido hacerlo en todas las épocas. Así lo patentizan la historia y las religiones de todos los pueblos. En estos últimos tiempos, empero, las manifestaciones de los Espíritus han adquirido un gran desenvolvimiento y un carácter de mayor autenticidad, porque estaba en las miras de la Providencia poner término a la plaga de la incredulidad y del materialismo con pruebas evidentes, permitiendo a los que han dejado la tierra, venir a atestiguar su existencia y revelar su situación feliz o desgraciada.

2. Viviendo el mundo visible en medio del invisible, con el que esta en perpetuo contacto, resulta que incesantemente reacciona el uno con el otro. Esta reacción es origen de una multitud de fenómenos que se han considerado como sobrenaturales por ignorarse su causa. La acción del mundo invisible sobre el visible y viceversa, es una de las leyes una de las fuerzas de la naturaleza, necesaria a la armonía universal como la ley de atracción; si cesara de funcionar se perturbaría la armonía, como si se separase una rueda de las de un mecanismo. Estando semejante acción fundada en una ley de la naturaleza, se deduce que todos los fenómenos por ella producidos, nada tienen de sobrenaturales. Sólo han parecido tales, porque no se conocía su causa, como así ha sucedido con ciertos efectos de la electricidad, de la luz, etc.

3. Todas las religiones tienen por base la existencia de Dios y por objeto el porvenir del hombre después de la muerte. Este porvenir, que es para el hombre de capital interés, esta necesariamente enlazado con la existencia del mundo invisible. Por esta razón, el conocimiento de semejante mundo ha sido en todo tiempo objeto de las investigaciones y preocupaciones de aquel. Su atención ha sido naturalmente atraída hacia los fenómenos que tienden a probar la existencia del mundo invisible, y no los había más concluyentes que los de la manifestación de los Espíritus, por cuyo medio sus mismos habitantes revelaban su existencia. He aquí por que, los tales fenómenos han constituido la base de la mayor parte de los dogmas de todas las religiones.

4. Teniendo naturalmente el hombre intuición de un poder superior, ha sido inducido, en todos los tiempos, a atribuir a su acción directa, los fenómenos cuya causa le era desconocida, y que eran para él prodigios y efectos sobrenaturales. Esta tendencia es considerada por los incrédulos como consecuencia del apego del hombre a lo maravilloso, pero no inquieren la causa de tal apego, que reside sencillamente en la intuición mal definida de un orden de cosas extra corporal. Con el progreso de la ciencia y el conocimiento de las leyes de la naturaleza, esos fenómenos han pasado poco a poco del dominio de lo maravilloso, al de los efectos naturales, de tal modo, que lo que en otro tiempo parecía sobrenatural, no lo es en la actualidad, y lo que hoy lo es, no lo será mañana. Los fenómenos que dependen de la manifestación de los Espíritus, han debido proporcionar, por su misma naturaleza, un abundante contingente a los hechos tenidos por maravillosos; pero había de llegar un tiempo en que, siendo conocida la ley que los rige, entrarían, como los otros, en el orden de los hechos naturales. 

Ha llegado el tiempo y, dando a conocer semejante ley, el Espiritismo ofrece la clave de la mayor parte de los pasajes incomprensibles de las sagradas Escrituras que a él hacen alusión y de los hechos considerados como milagrosos.


sábado, 27 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, sábado 27 de diciembre de 2025. Resurrección y reencarnación.

 

Mayno, San Juan Evangelista en Patmos - Colección - Museo Nacional del Prado

Lectura del evangelio de hoy (cfr. Juan 20, 2-9)

El primer día después del sábado, María Magdalena vino corriendo a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto".

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró.

En eso, llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos.

Comentario espírita.

La tradición espiritual suele celebrar hoy la fiesta del "San Juan de invierno", es decir, del evangelista, frente al "de verano", o bautista. Y lo hace seleccionando el texto transcrito, cuyo comentario dejo a uno de los libros de la codificación espiritista de Allan Kardec, el Evangelio según el Espiritismo (cfr. capítulo IV, ítem 4):

4. La reencarnación formaba parte de los dogmas de los judíos bajo el nombre de resurrección. Sólo los saduceos, que pensaban que todo concluye con la muerte, no creían en ella. Las ideas de los judíos acerca de este punto, como sobre muchos otros, no estaban claramente definidas, porque sólo tenían nociones vagas e incompletas respecto al alma y su vínculo con el cuerpo. Creían que un hombre que ha vivido podía volver a vivir, sin explicarse con precisión de qué manera eso podía suceder.  Designaban con la palabra resurrección lo que el espiritismo llama, más razonablemente, reencarnación. 

En efecto, la resurrección supone la vuelta a la vida del cuerpo que está muerto, pero la ciencia demuestra que eso es materialmente imposible, sobre todo cuando, desde mucho tiempo antes, los elementos de ese cuerpo se hallan dispersos y han sido absorbidos. La reencarnación es el regreso del alma o Espíritu a la vida corporal, pero en otro cuerpo, nuevamente formado para él, y que no tiene nada en común con el antiguo. 


viernes, 26 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, viernes 26 de diciembre de 2025. Mediums inspirados.


Texto del Evangelio de hoy (cfr. Mateo 10, 17-22)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "Cuídense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así darán testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando los enjuicien, no se preocupen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque, en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes.

El hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevere hasta el fin, se salvará''.

Comentario espírita.

A primera vista, parece que el texto de arriba queda un poco fuera de lugar en la época navideña que estamos viviendo pero se explica porque muchas tradiciones celebran hoy la fiesta de San Esteban, protomártir (es decir, el primer mártir cristiano, conocido por su fe y por ser uno de los primeros diáconos de la Iglesia primitiva, fallecido por lapidación). Es hoy, especialmente, un día festivo entre nuestros hermanos ingleses, escoceses y galeses.

Me quedo con la frase de "no se preocupen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque, en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes." A esto lo llamamos mediumnidad y vamos a ver lo que dice el Libro de los Médiums, de Allan Kardec, al respecto:

Médiums inspirados. 182. Toda persona que recibe, a través del pensamiento, tanto en el estado normal como en el de éxtasis, comunicaciones ajenas a sus ideas preconcebidas, puede ser incluido en la categoría de los médiums inspirados. Se trata, como se ve, de una variedad de la mediumnidad intuitiva, con la diferencia de que la intervención de un poder oculto es mucho menos perceptible, porque en el médium inspirado es todavía más difícil distinguir el pensamiento propio de aquel que le es sugerido. Lo que caracteriza a esta variedad es, sobre todo, la espontaneidad. 

La inspiración procede de los Espíritus que ejercen una influencia sobre nosotros, para el bien o para el mal; pero se debe principalmente a los que quieren nuestro bien, en cuyo caso cometemos el error de rechazar sus consejos con mucha frecuencia. La inspiración se aplica a todas las circunstancias de la vida, en las resoluciones que debemos tomar. 

En ese aspecto, se puede decir que todos somos médiums, porque no hay quien no tenga sus Espíritus protectores y familiares, que se esfuerzan al máximo para sugerir ideas saludables a sus protegidos. Si todos estuvieran plenamente convencidos de esta verdad, recurrirían con mucha más frecuencia a la inspiración de su ángel de la guarda, en los momentos en que no saben qué decir o qué hacer. Así pues, que cada uno invoque a su Espíritu protector con fervor y confianza, en caso de que sea necesario, y muy a menudo se sorprenderá de las ideas que le surgen como por encanto, ya sea para tomar una resolución o para llevar algo a cabo. Si no surge ninguna idea, significa que hay que esperar. La prueba de que la idea que se presenta es ajena a nosotros reside en el hecho de que, si nos perteneciera, estaría siempre a nuestra disposición, y no habría razón para que no surgiera conforme a nuestra voluntad (...).

También se puede incluir en esta categoría a las personas que, sin hallarse dotadas de una inteligencia fuera de lo común, y sin salir del estado normal, tienen relámpagos de una lucidez intelectual que les proporciona, momentáneamente, una facilidad inusitada de concepción y de elocución, así como, en ciertos casos, el presentimiento de las cosas futuras. En esos momentos, justamente considerados de inspiración, las ideas son abundantes, surgen una tras otra y, por así decirlo, se concatenan por sí mismas, mediante un impulso involuntario y casi febril. Nos parece que una inteligencia superior viene a ayudarnos y que nuestro espíritu se ha desembarazado de un fardo.

jueves, 25 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, jueves 25 de diciembre de 2025, Navidad. Las tres revelaciones según el Espiritismo.


El Greco, la adoración de los pastores.

Texto del Evangelio de hoy (cfr. Juan 1, 1-18)

En el principio existía el Verbo,

y el Verbo estaba junto a Dios,

y el Verbo era Dios.

Él estaba en el principio junto a Dios.

Todo se hizo por él,

y sin él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho.

En él estaba la vida,

y la vida era la luz de los hombres.

Y la luz brilla en las tinieblas,

y las tinieblas no la recibieron.


Hubo un hombre enviado por Dios,

que se llamaba Juan.

Éste vino como testigo,

para dar testimonio de la luz,

para que por él todos creyeran.

No era él la luz,

sino el que debía dar testimonio de la luz.


El Verbo era la luz verdadera,

que ilumina a todo hombre,

que viene a este mundo.

En el mundo estaba,

y el mundo se hizo por él,

y el mundo no le conoció.

Vino a los suyos,

y los suyos no le recibieron.

Pero a cuantos le recibieron

les dio la potestad de ser hijos de Dios,

a los que creen en su nombre,

que no han nacido de la sangre,

ni de la voluntad de la carne,

ni del querer del hombre,

sino de Dios.

Y el Verbo se hizo carne,

y habitó entre nosotros,

y hemos visto su gloria,

gloria como de Unigénito del Padre,

lleno de gracia y de verdad.


Juan da testimonio de él y clama:

«Éste era de quien yo dije:

“El que viene después de mí

ha sido antepuesto a mí,

porque existía antes que yo”».

Pues de su plenitud

todos hemos recibido,

y gracia por gracia.

Porque la Ley fue dada por Moisés;

la gracia y la verdad

vinieron por Jesucristo.


A Dios nadie lo ha visto jamás;

el Unigénito, Dios,

el que está en el seno del Padre,

él mismo lo dio a conocer.

Comentario espírita.

Hemos leído el misterioso comienzo del Evangelio según San Juan con el que, más que lograr una interpretación y aclaración, vale especialmente para disfrutar y dejarlo resonar en nuestros oídos, en nuestra alma. A cambio, sin embargo, voy a transcribir a continuación una breve explicación que los Espíritus nos han transmitido sobre las tres revelaciones que nos han llegado: Moisés, Cristo y el espiritismo. Cfr. Allan Kardec, Evangelio según el Espiritismo, Capítulo I, ítems 3 y 4):

3. Jesús no vino a derogar la ley, es decir, la ley de Dios. Vino a darle cumplimiento, esto es, a desarrollarla, a darle su verdadero sentido y adecuarla al grado de adelanto de los hombres. Por eso se encuentra en esa ley el principio de los deberes para con Dios y para con el prójimo, que es la base de su doctrina. En cuanto a las leyes de Moisés propiamente dichas, por el contrario, Jesús las modificó profundamente, tanto en el fondo como en la forma. Combatió constantemente el abuso de las prácticas exteriores y las falsas interpretaciones, de modo que no podía hacer que esas leyes sufrieran una reforma más radical que mediante su reducción a estas palabras: “Amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo”, añadiendo: Esta es toda la ley y los profetas. Con estas palabras: “El cielo y la tierra no pasarán sin que todo se haya cumplido, y mientras quede una sola jota...”, Jesús quiso decir que era preciso que la ley de Dios recibiera cumplimiento, es decir, que fuese practicada en la Tierra en toda su pureza, con todo su desarrollo y todas sus consecuencias. Porque, ¿de qué serviría haber establecido esa ley, si debía quedar como privilegio de algunos hombres o, a lo sumo, de un solo pueblo? Dado que todos los hombres son hijos de Dios, sin distinciones, todos ellos son objeto de la misma solicitud.

4. Pero el rol de Jesús no fue simplemente el de un legislador moralista, sin más autoridad que su palabra. Él vino a cumplir las profecías que anunciaron su llegada. Su autoridad provenía de la naturaleza excepcional de su Espíritu y de su misión divina. Vino a enseñar a los hombres que la verdadera vida no está en la Tierra, sino en el reino de los Cielos; vino a enseñarles el camino que conduce a ese reino, los medios para reconciliarse con Dios, y la manera de presentir esos medios en la marcha de las cosas futuras, para el cumplimiento de los destinos humanos. Sin embargo, no lo dijo todo, y sobre muchos puntos se limitó a presentar el germen de verdades que, según Él mismo declaró, aún no podían ser comprendidas. Habló acerca de todo, pero en términos relativamente explícitos. Para captar el sentido oculto de determinadas palabras de Jesús era preciso que ideas nuevas y nuevos conocimientos vinieran a aportar la clave, y esas ideas no podían venir antes de que el espíritu humano alcanzara cierto grado de madurez. La ciencia debía contribuir poderosamente al nacimiento y al desarrollo de esas ideas. Así pues, había que dar a la ciencia el tiempo necesario para que progresara.

5. El espiritismo es la ciencia nueva que viene a revelar a los hombres, con pruebas irrecusables, la existencia y la naturaleza del mundo espiritual, así como sus relaciones con el mundo corporal. Nos muestra ese mundo, no ya como algo sobrenatural, sino, por el contrario, como una de las fuerzas vivas y que incesantemente obran en la naturaleza, como el origen de una multitud de fenómenos incomprensibles hasta ahora y relegados, por esa razón, al dominio de lo fantástico y lo maravilloso. A esas relaciones Cristo hace alusión en diferentes circunstancias, y por eso muchas de las cosas que dijo son todavía ininteligibles o han sido falsamente interpretadas. El espiritismo es la clave con cuya ayuda todo se explica fácilmente.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, miércoles, 24 de diciembre de 2025; Nochebuena. Mediumnidad y profecías.

Domenico Ghirlandaio, Zacarías escribe el nombre de su hijo. Fresco en la Cappella Tornabuoni, Santa Maria Novella (Florencia, Italia).

Lectura del Evangelio de hoy (cfr. Lucas 1, 67-79)

Y Zacarías, su padre -de Juan Bautista-, quedó lleno del Espíritu Santo y profetizó diciendo:

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

y ha suscitado para nosotros el poder salvador

en la casa de David su siervo,

como lo había anunciado desde antiguo

por boca de sus santos profetas;

para salvarnos de nuestros enemigos

y de la mano de cuantos nos odian:

ejerciendo su misericordia con nuestros padres,

y acordándose de su santa alianza,

y del juramento que hizo a Abrahán,

nuestro padre,

para concedernos

que, libres de la mano de los enemigos,

le sirvamos sin temor,

con santidad y justicia en su presencia

todos los días de nuestra vida.

Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo:

porque irás delante del Señor

a preparar sus caminos,

enseñando a su pueblo la salvación

para el perdón de sus pecados;

por las entrañas de misericordia de nuestro Dios,

el Sol naciente nos visitará desde lo alto,

para iluminar a los que yacen en tinieblas

y en sombra de muerte,

y guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Mientras tanto el niño iba creciendo y se fortalecía en el espíritu, y habitaba en el desierto hasta el tiempo en que debía darse a conocer a Israel.

Comentario espírita.

Hay en mi país un refrán que dice "por las vísperas se conocen las fiestas"; dicho que está tan impregnado en nuestra cultura mediterránea que hace que celebremos casi con más intensidad la Nochebuena, que es el día de hoy, que la Navidad, mañana 25 de diciembre.

El Texto nos relata lo que, en palabras actuales y jerga espiritista, diríamos es una "comunicación mediúmnica". Zacarías incorpora un "Espíritu de Conocimiento", Espíritu de Verdad o, en palabras del evangelio, al Espíritu Santo, y profetiza; es decir, transmite, no una poesía que se ponga a componer, sino unas palabras reveladas que son un estallido de alegría, admiración, confianza y agradecimiento.

Hay un texto contenido en el libro de La Génesis, que es uno de los tomos de la Codificación espiritista de Allan Kardec, relativo a las profecías y a la mediumnidad y que, por su interés, transcribo a continuación porque sirve para comentar la cita superior:

Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán (cfr. Capítulo XVII)

60. Si consideramos el estado actual del mundo físico y del mundo moral, las tendencias, las aspiraciones y los presentimientos de las masas, la decadencia de las viejas ideas que se debaten en vano desde hace un siglo contra las ideas nuevas, no podremos dudar de que un nuevo orden de cosas se prepara, y que el mundo viejo llega a su fin. Ahora bien, si tomamos en cuenta la forma alegórica de algunas escenas, y escrutamos el sentido profundo de las palabras de Jesús, al comparar la situación actual con los tiempos que él describió como indicadores de la era de la renovación, no podremos dejar de estar de acuerdo en que muchas de sus predicciones se están cumpliendo en la actualidad. De ahí es preciso concluir que estamos llegando a los tiempos anunciados, lo cual es confirmado en todos los puntos del globo por los Espíritus que se manifiestan.

61. Como hemos visto (Capítulo I, § 32), en coincidencia con otras circunstancias, el advenimiento del espiritismo constituye la realización de una de las más importantes predicciones de Jesús, por la influencia que esta doctrina debe ejercer forzosamente sobre las ideas. Por otra parte, el espiritismo se encuentra claramente anunciado en los Hechos de los Apóstoles: “En los últimos tiempos, dice el Señor, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán”.

Se trata del anuncio inequívoco de la popularización de la mediumnidad, que se revela actualmente en individuos de todas las edades, de ambos sexos y de todas las condiciones; se trata, por consiguiente, del anuncio de la manifestación universal de los Espíritus, puesto que sin los Espíritus no habría médiums. Eso, de conformidad con lo dicho, sucederá en los últimos tiempos. Ahora bien, visto que no hemos llegado al término del mundo, sino, por el contrario, a la época de su regeneración, debemos entender que esas palabras se refieren a los últimos tiempos del mundo moral que llega a su fin.

(Véase El Evangelio según el espiritismo, Capítulo XXI.)


martes, 23 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, martes 23 de diciembre de 2025. Dios en el Espiritismo.

 


Lectura del Evangelio de hoy (cfr. Lucas 1, 57-66)

Por aquellos días, le llegó a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo. Cuando sus vecinos y parientes se enteraron de que el Señor le había manifestado tan grande misericordia, se regocijaron con ella.

A los ocho días fueron a circuncidar al niño y le querían poner Zacarías, como su padre; pero la madre se opuso, diciéndoles: “No. Su nombre será Juan”. Ellos le decían: “Pero si ninguno de tus parientes se llama así”. Entonces le preguntaron por señas al padre cómo quería que se llamara el niño. Él pidió una tablilla y escribió: “Juan es su nombre”. Todos se quedaron extrañados. En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.

Un sentimiento de temor se apoderó de los vecinos, y en toda la región montañosa de Judea se comentaba este suceso. Cuantos se enteraban de ello se preguntaban impresionados: “¿Qué va a ser de este niño?” Esto lo decían, porque realmente la mano de Dios estaba con él.

Comentario espírita.

Estos días, previos a la fiesta de Navidad, estamos leyendo las pocas referencias que los Textos nos ofrecen, previas a la encarnación de Jesús. Podríamos decir que leemos "tradiciones de familia" y, como algún especialista ha señalado, probablemente nos han llegado por el testimonio de María, su madre, que las relatara admirada de toda una vida de experiencias espirituales.

En el texto de hoy, además del hecho principal, llama la atención que estas gentes tenían a Dios muy metido en sus vidas; en apenas tres párrafos tenemos tres referencias a Dios: "el Señor tuvo misericoria y se alegraron con ella -Isabel-", Zacarías empezó a "bendecir a Dios" y "la mano de Dios estaba con él" -con Juan-, hijo de aquéllos, y primo de Jesús. ¿Qué nos dice la doctrina espiritista sobre Dios? Acudamos a las fuentes y leemos en el Libro de los Espíritus de Allan Kardec (recuerden que las respuestas a las preguntas nos han llegado en mediumnidad, por parte de los Espíritus):

1. ¿Qué es Dios?

«Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas».

Los expertos en Espiritismo resaltan que, dentro de su sencillez, esta respuesta satisface todas las sensibilidades que el lector pueda tener sobre Dios: para el filósofo (causa primera), para el teólogo (causa de todas las cosas), para el místico (inteligencia suprema) e incluso, considerando que, dentro del inteligencia suprema, cabe la inteligencia emocional, para muchos de nosotros, está en sintonía con nuestras creencias desde que éramos niños, de que Dios es Padre y fuente suprema de amor.

Con todo, nos alertan los Espíritus de adoptar una definición demasiado cerrada o dogmática de Dios pues nosotros, finitos, seres humanos, estamos lejos de entender la naturaleza de Dios. Y, por eso:

10. ¿Puede el hombre comprender la naturaleza íntima de Dios?

«No. Este es un sentido que le falta».

11. ¿Será dado al hombre algún día comprender el misterio de la Divinidad?

«Cuando su Espíritu no esté ya ofuscado por la materia y cuando, por medio de la perfección, se haya aproximado a ella, la verá y la comprenderá».

La inferioridad de las facultades del hombre no le permiten comprender la naturaleza íntima de Dios. En la infancia de la humanidad, el hombre lo confunde a menudo con la criatura, cuyas imperfecciones le atribuye. Pero a medida que en él se desarrolla el sentido moral, su pensamiento penetra mejor el fondo de las cosas, y se forma de ellas una idea más exacta y más conforme con la sana razón, aunque incompleta siempre.

Y, aclara aún más:

3. ¿Podría decirse que Dios es lo infinito?

«Definición incompleta. Pobreza del lenguaje de los hombres, que no basta para definir las cosas superiores a su inteligencia».

Dios es infinito en sus perfecciones, pero lo infinito es una abstracción. Decir que Dios es lo infinito equivale a tomar el atributo por la misma cosa y definir una cosa que no es conocida por otra que tampoco lo es.

Ahora bien, desde la humildad que en esto -y en todo- nos aconsejan los Espíritus para conducirnos en nuestra vida o, en concreto, al considerar cuestiones sobre Dios, por otro lado, en el mismo Libro de los Espíritus, nos transmiten una ley universal, es decir, que rige a todos los seres, a todos los planetas, a todas las galaxias... la Ley de Adoración que es aquella que, según el ejemplo que hemos leído de Zacarías, Isabel y todas esas personas sencillas y buenas, acompaña al ser humano invitándole a elevar su corazón en acción de gracias, en petición o en admiración.

649. ¿En qué consiste la adoración?

«Es la elevación del pensamiento hacia Dios. Por medio de la adoración se aproxima el alma a Él».

650. La adoración ¿es resultado de un sentimiento innato, o producto de una enseñanza?

«Sentimiento innato, como el de la Divinidad. La conciencia de la propia debilidad induce al hombre a inclinarse ante aquel que puede protegerlo».

Y, por último, querría recordar un consejo que, con frecuencia nos transmite Mª Jesús Albertus, presidenta de nuestro Centro Espírita: en la oración, no hacen falta largas fórmulas, ritos o frases largas. Basta unas pequeñas palabras que salen del corazón, en cada momento que lo necesitemos, y las elevemos al Padre. En la misma línea, leemos en el Libro de los Espíritus:

653. ¿Necesita la adoración de manifestaciones externas?

«La verdadera adoración reside en el corazón. Siempre que hagáis algo, pensad que el Señor os está mirando».


lunes, 22 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, lunes 22 de diciembre. La mediumnidad no tiene otro fin que el de servicio a los demás.

 


Lectura del Evangelio (cfr.Lucas 1, 46-56)

En aquel tiempo, María dijo:

«Proclama mi alma la grandeza del Señor, “se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava”.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: “su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia” – como lo había prometido a “nuestros padres” – en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».

María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Comentario espírita.

El párrafo transcrito se sitúa a continuación de la anunciación del ángel a María, en que ésta, conociendo la situación de "embarazo de riesgo" de su prima Isabel, acude a casa de ésta, donde permanece tres meses ayudándola, acompañándola, cuidándola.

Llamamos mediumnidad a la capacidad de comunicarnos con el mundo espiritual. De acuerdo con el Libro de los Médiums, de Allan Kardec, hay muchos tipos de mediumnidad, unos noventa, siendo los más conocidos la psicografía, la mediumnidad auditiva, la parlante, la la inspiración, la intuición, etc. En este sentido, la anunciación del ángel -que no es, ni más ni menos, que un espíritu puro- es un acto de mediumnidad, en términos actuales.

Lo interesante del texto arriba transcrito es que María, tras recibir su comunicación, no se queda quieta en casa regodeándose de su capacidad mediúmnica o del favor que ha recibido de la Espiritualidad. Mucho menos aún, en ningún momento se pone a pregonar que el médium, con los ojos en blanco. Para nada. Sencillamente, continúa desempeñando su vida cotidiana y, cuando tiene ocasión, acude allí donde se la necesita; en este caso, a cuidar a su prima.

En nuestro centro espírita, siguiendo escrupulosamente la tradición espiritista iniciada por Allan Kardec y los grandes espíritas como Miguel Vives, Amalia Domingo Soler, José María Fernández Colavida, o Torres Solanot, mantenemos que el único fin de la mediumnidad es el de servicio a los demás. Nunca, nunca, usamos, ni aconsejamos usar, la mediumnidad con un fin de lucro -como hacen tantos "médiums de mesa camilla y lector de tarjetas de crédito"-, ni con un fin de fama, que se encargan mucho de decir que son médiums para ganar "likes" en sus redes sociales o salir en dudosos programas de TV. Y todo esto por una razón básica: los protagonistas de una sesión mediúmnica no son los médiums, sino los Espíritus. El médium es un instrumento, un agente pasivo; pero el trabajo real es de los Espíritus a los cuáles no podemos remunerar ni con dinero, ni con "likes" en un perfil. En todo caso, a los Espíritus se les puede agradecer su trabajo mediante una reforma moral del propio médium, que debería tener cada vez vibraciones más elevadas debido a ser, con el tiempo, una mejor persona, honesta y persona de bien.

En los centros espíritas la mediumnidad es instrumento de servicio. Se procura con ella ayudar a espíritus que, muchas veces, no saben siquiera que han desencarnado o, si lo han hecho, se han ido cargados con errores de una vida o apegos excesivos a la materia. Pero también se ayuda a personas encarnadas, que acuden al centro espírita con dudas, sufrimiento, duelo inconsolable por seres queridos que han partido... y se les procura escuchar, acompañar, atender.

Si nos paramos a pensar, el Espiritismo bien entendido es una bendición que puede dar sentido a nuestra vida de la forma más plena: la de cuidar a los demás.


domingo, 21 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy domingo, 21.12.2025. Guías espirituales.

Texto del Evangelio de hoy (cfr. Mateo 1, 18-24)

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa.

Comentario espírita.

¡Cuántas veces recibimos comunicaciones desde el mundo espiritual en sueños! Es bueno recordar que estamos acompañados y protegidos. En primer lugar por nuestro Ángel de la Guarda que, la doctrina Espírita nos confirma, ha sido puesto a nuestro lado con la misión de guiarnos y protegernos. Después, si es el caso, por los espíritus mentores que nos ayudan con los encargos espirituales que desarrollemos en nuestra vida. Mentores nuestros o del Centro Espírita en el que trabajemos. Del mismo modo, pienso que nuestros Ancestros también nos echan una mano debido a la simple Ley de Sintonía. 

sábado, 20 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy sábado, 20 de diciembre de 2025. Escala espírita: Espíritus Puros.

 


Lectura del Evangelio de hoy (cfr. Lucas 1, 26-38)

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.

Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.

El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin”.

María le dijo entonces al ángel: “¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?” El ángel le contestó: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios”. María contestó: “Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho”. Y el ángel se retiró de su presencia.

Comentario espírita.

Un ángel, de nombre Gabriel, comunica un mensaje a María, la madre de Jesús. La tradición dice que era un arcángel. Y el Espiritismo nos revela que estos ángeles son Espíritus Puros, los más elevados en la escala. Del Libro de los Espíritus, de Allan Kardec, he entresacado algunas preguntas que nos pueden ayudar a comprender mejor a estos seres. Recordad que las preguntas las formulaba el propio Allan Kardec y que, las respuestas, se obtuvieron en mediumnidad en distintos lugares, con diferentes médiums y entornos por lo que se seleccionaron aquellas que coincidían dando así certeza de que eran comunicaciones del mundo espiritual. Copio a continuación:

76. ¿Qué definición puede darse de los Espíritus?

«Puede decirse que los Espíritus son los seres inteligentes de la creación. Pueblan el universo fuera del mundo material».

96. ¿Son iguales los Espíritus, o existe entre ellos alguna jerarquía?

«Pertenecen a diferentes órdenes, según el grado de perfección a que han llegado».

112. Caracteres generales de los Espíritus Puros. 

Influencia nula de la materia. Superioridad intelectual y moral absoluta con respecto a los Espíritus de los otros órdenes.

113. Los Espíritus Puros. 

Han recorrido todos los grados de la escala y se han despojado de todas las impurezas de la materia. Habiendo alcanzado la suma de perfección de que es susceptible la criatura, no han de sufrir pruebas ni expiaciones. Como no están obligados a la reencarnación en cuerpos perecederos, viven la vida eterna en el seno de Dios.

Gozan de una dicha inalterable, porque no sienten las necesidades ni están expuestos a las vicisitudes de la vida material, pero esa dicha no consiste en la ociosidad monótona de una contemplación perpetua. Son mensajeros y ministros de Dios, cuyas órdenes acerca de la conservación de la armonía universal ejecutan. Mandan a todos los Espíritus que les son inferiores, les ayudan a perfeccionarse y les señalan su misión. Para ellos, es una ocupación agradable asistir a los hombres en sus apuros, incitarlos al bien o a la expiación de las faltas que les alejan de la felicidad suprema.

Se los designa a veces con los nombres de ángeles, arcángeles o serafines.

Los hombres pueden comunicarse con ellos, pero sería muy presuntuoso el que pretendiese tenerlos constantemente a sus órdenes.

viernes, 19 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy viernes, 19.12.2025. ¿Por qué a mí?

(Imagen de Ain Karim, el pueblo de Zacarías e Isabel. Aldea situada al suoreste de Jerusalén)

 Lectura del Evangelio (cfr. Lucas 1, 5-25).

Hubo en tiempo de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una descendiente de Aarón, llamada Isabel. Ambos eran justos a los ojos de Dios, pues vivían irreprochablemente, cumpliendo los mandamientos y disposiciones del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos, de avanzada edad.

Un día en que le correspondía a su grupo desempeñar ante Dios los oficios sacerdotales, le tocó a Zacarías, según la costumbre de los sacerdotes, entrar al santuario del Señor para ofrecer el incienso, mientras todo el pueblo estaba afuera, en oración, a la hora de la incensación.

Se le apareció entonces un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y un gran temor se apoderó de él. Pero el ángel le dijo: “No temas, Zacarías, porque tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan. Tú te llenarás de alegría y regocijo, y otros muchos se alegrarán también de su nacimiento, pues él será grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre. Convertirá a muchos israelitas al Señor; irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia sus hijos, dar a los rebeldes la cordura de los justos y prepararle así al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo”.

Comentario espírita.

Pienso que uno no llega nunca a acostumbrarse a la mediumnidad y, lo mismo que Zacarías, cuando se presenta un Espíritu, nos sobresaltamos. Y, lo mismo que sucede en la escena relatada, automáticamente recibimos el mensaje de "no temas". Y es que la mediumnidad no debe causar miedo porque, entre otras consideraciones, estamos muy bien protegidos, especialmente cuando se desarrolla en un entorno armonizado, limpio y con buenas energías, como sucede en los centros espíritas. De ahí que siempre, siempre, aconsejemos que no se hagan experimentos mediúmnicos en casa, en un bar, en un plató de TV o en una casa abandonada. Las cosas serias hay que hacerlas seriamente.

Por otro lado, me parece muy entrañabla la historia de los primos de María -madre de Jesús-. Naturalmente, el relato no entra en más detalles pero podemos imaginar la vida de este matrimonio, Zacarías e Isabel, decepcionados por no tener algo tan preciado en la cultura de la época: los hijos. Podemos suponer, en los primeros meses de convivencia la ilusión que pudiera tener Isabel. Algo más adelante, una ligera envidia al pasear por el pueblo e ir viendo que sus amigas y vecinas mostraban orgullosas su embarazo. Es posible que acudiera al Templo implorando a Dios su anhelo: "Señor, que tenga un hijo". Y, de repente, pasan los meses, pasan los años y no venía el deseado hijo. Y, no es descabellado pensar que, en un momento dado, elevaran los ojos al cielo en un suspiro: ¿por qué a mí, Señor?

Y fijaos porque ¡cuántas veces nosotros reaccionamos así! Tratamos de ser buenas personas; si es el caso, acudimos al Centro Espírita los días que nos hemos comprometido, damos o recibimos pases, trabajamos en la mesa mediúmnica, preparamos una clase o damos una conferencia. Tal vez, incluso, por dentro, pensamos que "lo estamos haciendo bien", que "qué bien porque ayudamos a los demás, o a la Espiritualidad" y sentimientos así. Pero, ay amigos, de repente, perdemos el trabajo o se pone gravemente enfermo un familiar o discutimos con alguien. Y entonces, como Isabel, tal vez, elevamos los ojos al cielo: ¿Por qué yo, Señor? ¿Por qué a mí, Hermanos?

Son preguntas que no precisan, en realidad, respuesta o, mejor, el silencio es la mejor respuesta. "Los silencios de Dios", diría alguien con alma de poeta. Pero que, en el fondo, el mensaje es que quizá estamos mirando la realidad desde demasiado cerca y conviene alejarnos, elevarnos y mirar con perspectiva... Quizá la perspectiva de una vida entera o, incluso, de varias vidas. Y, por encima de todo, el amor del Padre que tiene la razón profunda de las cosas y que, si es preciso, obrará actos extraordinarios: Zacarías e Isabel fueron informados, en mediumnidad, de que su súplica había sido escuchada y que Isabel, a pesar de su edad, concebiría un hijo.

Confiemos, pues. Confiemos con alegría.


jueves, 18 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, jueves, 18 de diciembre de 2025. Espiritismo y un reino que no es de este mundo.


Lectura del Evangelio de hoy (cfr.Mateo 1, 18-24)

La encarnación de Jesucristo fue de esta manera:

María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Enmanuel, que significa «Dios-con-nosotros»».

Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.

Comentario espírita.

Una profecía protagoniza el texto transcrito: el oráculo divino pronunciado por el profeta Jeremías referida a un un descendiente del rey David. Esta revelación divina, unida a otras muchas alusiones en el Antiguo Testamento, hizo que durante siglos el pueblo judío esperara la aparición mesiánica como un gran gobernador. Pero su reino “no es de este mundo” (cfr., Jn 18,36). En el siglo I, los judíos esperan al Mesías Rey como libertador del yugo romano. En varias ocasiones, viendo los prodigios y el liderazgo evidente del nazareno, los judíos quisieron coronarle como rey, lo que Jesús evitó: y es que, no era una revolución social lo que traía, sino la salvación a la humanidad; la II Revelación, en términos espíritas. Por eso, muchos judíos quedaron decepcionados: esperaban el Reino de Dios traído por Jesús como algo visible, socialmente estructurado, institucionalizado… y encabezado por él.

Leamos un comentario que me ha parecido interesante y que la espiritualidad nos hace, recogida en uno de los libros de la codificación espiritista de Allan Kardec, el Evangelio según el Espiritismo (cfr. capítulo 2, "mi reino no es de este mundo"):

El espiritismo ha venido a completar, en ese punto como en muchos otros, la enseñanza de Cristo. Lo hizo cuando los hombres se han mostrado lo suficientemente maduros para comprender la verdad. Con el espiritismo, la vida futura ya no es un simple artículo de fe, una hipótesis, sino una realidad material demostrada por los hechos; porque son los testigos oculares los que vienen a describirla en todas sus fases y en todos sus detalles. Así, no sólo ya no es posible la duda, sino que hasta la inteligencia más común puede representarse la vida futura en su verdadero aspecto, del mismo modo que nos representamos un país acerca del cual se lee una descripción detallada. Ahora bien, esa descripción de la vida futura es tan pormenorizada, y las condiciones de existencia, feliz o desdichada, de los que se encuentran en ella son tan racionales, que resulta forzoso decir que no puede ser de otro modo, y que constituye realmente la verdadera justicia de Dios. 

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Hoy, miércoles 17 de diciembre de 2025. Recordando a nuestros ancestros y ancestras.

 


Lectura del Evangelio de hoy (cfr. Mateo 1, 1-17)

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tamar a Fares y a Zará; Fares a Esrom, Esrom a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz; Booz engendró de Rut a Obed, Obed a Jesé, y Jesé al rey David.

David engendró de la mujer de Urías a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatam, Joatam a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante el destierro en Babilonia.

Después del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquim, Eliaquim a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

De modo que el total de generaciones, desde Abraham hasta David, es de catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, es de catorce, y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, es de catorce.


Comentario espírita.

Si te has armado de paciencia y has leído el texto, verás cómo el autor se ocupó en su día de reunir algo que el pueblo de Israel tenía mucho cariño: los ancestros de una persona; en este caso, del maestro Jesús. En el Espiritismo sabemos bien la importancia de la preocupación por nuestros ancestros y ancestras, al igual que sucede en tantas otras espiritualidades, sobre todo en las orientales. Un recuerdo, un pensamiento, una oración, una ofrenda espiritua, nos puede ayudar a tener incluso comunicaciones mediúmncas con ellos y disfrutar de su asistencia, protección y compañía.

El autor del texto arriba transcrito enumera los ascendientes del maestro Jesús por vía paterna, la de José, el esposo de María. Sin entrar a valorar la exactitud de esta ascendencia, sí que es llamativo que, con la genealogía de Jesús hasta Abrahán, Mateo quiere mostrar que Jesús procede del pueblo de Israel, con el que Dios se comprometió, y que en Jesús se cumplen las promesas universalistas que Dios hizo al patriarca Abrahán. También cita al rey David entre sus ascendientes. Lucas, por su parte, en el texto paralelo (que no he copiado) remontará la genealogía del Señor hasta Adán, para subrayar que Jesús pertenece a la humanidad entera.

Mateo construye la genealogía señalando tres etapas de la historia de la salvación, y asignando a cada una de ellas catorce generaciones, aunque su duración no sea la misma. Es evidente que quiere dar un significado a los números. En hebreo, el valor numérico de las consonantes de la palabra David suma catorce (D = 4 + V = 6 + D = 4), por lo que es probable que de esta manera Mateo esté enseñando que Jesús es el verdadero hijo de David. Algunos autores piensan que, como en otros lugares del evangelio —las siete parábolas (13,1-52), los siete «ayes» (23,13-32)—, el  evangelista tiene en la mente el número siete, que indica plenitud, totalidad. Recoge seis generaciones de siete miembros, y Jesús inaugura la séptima, la de la plenitud.

Me parece llamativo también que, en la lista de antecedentes de Jesús, se nombran cuatro mujeres: Tamar (cfr Gn 38,1-30), Rahab (cfr Jos 2,1-21; 6,17), la mujer de Urías, Betsabé (cfr 2 S 11,2-27; 12,24), y Rut (cfr Rt 1,1-4,22). Las cuatro eran extranjeras que, de modo sorprendente, se incorporaron a la historia de Israel, es decir, a la historia de la salvación o, en palabras del Espiritismo, de la 2ª Revelación, de la que forman parte hombres y mujeres por igual. En el evangelio de Mateo son un símbolo, entre otros muchos, de que el mensaje del maestro Jesús se detina a toda la humanidad. Este dato se completará con el Espiritismo, o 3ª Revelación, donde, desde el principio, las mujeres han tenido un papel protagonista como mediums, como divulgadoras y como trabajadoras espirituales en los Centros Espíritas en un nivel de igualdad, codo a codo, con sus semejantes masculinos. Confróntese, en este sentido, la vida y obra de Amalia Domingo Soler, la gran mujer del espiritismo en España.


martes, 16 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Martes, 16 de diciembre de 2025. Las prostitutas os han adelantado en el camino del Reino de Dios.


 Lectura del Evangelio de hoy (cfr. Mateo 21, 28-32)

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: ‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: ‘No quiero ir’, pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” Ellos le respondieron: “El segundo”.

Entonces Jesús les dijo: “Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él”.

Comentario espírita.

Hace muchos, muchos años, tuve un amigo cura, sacerdote católico, y en una conversación que tuvimos me abrió su corazón diciéndome algo así como "el mayor miedo que tengo es pensar y creerme que, por ser cura, lo sé todo y, a la vista de la afirmación del Maestro, sobre las prostitutas, resulte que me he quedado atrás por no creer de corazón sino quedarme en la soberbia de muchos años de estudio, de dogmas y de clericalidad". Yo, en aquel tiempo, no supe qué responderle, la verdad, pero hoy por casualidad -o, quizá, por causalidad- vuelve a salir ese Evangelio.

No sé vosotros -anónimos lectores- en qué bando os situáis, si en el de los sumos sacerdotes, en el de los ancianos del pueblo, en el de los publicanos o en el de las prostitutas-. Cada cual que haga su momento de análisis personal aunque, no es por nada, quienes mejor salen paradas en la lectura de hoy, son las prostitutas y prostitutos (el lenguaje "de género" me obliga al añadido). 

Con esto, obvio, no os estoy animando a cambiar de empleo pero sí deseo transmitiros que en momentos en que uno se ve así como muy poca cosa, como un desastre, como con fallos, caídas, meteduras de pata, "prontos" que a uno le sale, errores... Ya veis que lo importante está en un corazón sincero, que crea en la Espiritualidad, que tenga fe y que, ante esos errores, sepamos arrepentirnos y recomenzar; aunque nos volvamos a equivocar. Si así obramos, estoy seguro, jugaremos en el bando ganador.


lunes, 15 de diciembre de 2025

Historia del Espiritismo: la época de las mesas parlantes o mesas giratorias


Un hecho histórico documentado por una publicación médica.

La reina Isabel II de Borbón reinó en España desde 1833 -con sólo 3 añitos, bajo la regencia de su madre, María Cristina De Borbón-Dos Sicilias, hasta 1868, en que se produjo la Revolución conocida como “La Gloriosa” y que supuso el exilio de la Familia Real a París.

Durante su reinado, y como era habitual entre los monarcas españoles, la Corte tenía su sede en el Palacio Real de Madrid, pero solía itinerar, a lo largo del año, trasladándose a otros distintos palacios conocidos como “los Reales Sitios”, entre ellos, el palacio de La Granja de San Ildefonso o el palacio de Aranjuez. Pues bien, fue en Aranjuez que le sucedió un episodio a la Reina, directamente relacionado con el Espiritismo, y del que se hizo eco la prensa.

Y es que, en una edición de 1853 de un periódico de divulgación científica llamado “El Heraldo Médico”, se publicó un interesante artículo sobre la asistencia de la Familia Real española a una sesión del incipiente espiritismo que, entonces, se manifestaba del modo de efectos físicos y, en concreto, de mesas giratorias, también llamadas mesas parlantes. Transcribo a continuación el artículo:

«Habiéndose realizado en la noche del 8 de mayo de 1853, por una familia residente en Aranjuez, los experimentos magnéticos llamados “mesas giratorias” (…) S. M. la reina Isabel, que supo a los pocos momentos su buen éxito, quiso presenciar su repetición al día siguiente. Para presenciar todo esto, SS. MM. la reina Isabel y su consorte D. Francisco de Asís, duque de Cádiz, así como S. A. R. la Princesa de Asturias Dña. María Isabel, todos ellos con sus respectivas servidumbres, fueron a las 5 de la tarde a la casa de recreo, llamada del Labrador, adonde concurrió también invitada S. M. la Reina Madre, Dña. María Cristina Borbón Dos Sicilias, acompañada del Dr. Rubio. Por altos miramientos y precaución prudentísima no tomaron parte alguna en estos experimentos, ni S. M. la reina Isabel, ni el ama de cría de la augusta Princesa. Todo se hizo por los demás circunstantes, dignándose S. M. de llamar a su presencia a los caballerizos de campo y oficiales de las escoltas para que viesen lo que nunca habían visto o experimentasen en sí mismos los efectos de la cadena magnética que sobre ellos hacían sus compañeros. La marcha de progresión, en ambos rumbos, del girar de las mesas tuvo el éxito más completo. SS. MM. se retiraron a su real palacio agradablemente sorprendidos ya bien entrada la noche».

Esto es histórico y verídico y, como podemos suponer, la celebración del evento en uno de los salones de la Casa del Labrador, que aún hoy se puede visitar en los jardines del palacio real de Aranjuez, y de la asistencia de reyes, infantas, oficiales y doctores, elimina cualquier posibilidad de fraude.

El fenómeno de las mesas parlantes.

Este acontecimiento sucedido en el Palacio de Aranjuez se produjo un año antes de que el propio Allan Kardec (codificador del Espiritismo) se interesara por estas mesas parlantes o mesas giratorias. Y es que la moda de las reuniones sociales en torno a estas mesas corrió como la pólvora por toda Europa y, como es natural, la prensa se hizo fiel eco e, incluso, en muchas novelas se describían estas reuniones como algo habitual en los salones de la Aristocracia. Buena prueba de ello es que en dos de las principales novelas del escritor ruso, Leon Tolstoi, en concreto en Ana Karenina y en Guerra y Paz, se relata una reunión mediúmnica en torno a una mesa giratoria en salones de ciertos palacios aristocráticos de San Petesburgo, Rusia.

Otro testimonio de la veracidad de esta incipiente mediumnidad de efectos físicos por medio de las mesas parlantes nos lo ofrece otro escritor, Victor Hugo. Este autor, de nacionalidad francesa, se autoexilió en las llamadas Islas del Canal, como protesta contra el golpe de Estado que había dado en Francia Napoleón III, haciéndose coronar emperador. Victor Hugo, fiel a sus ideas democráticas y republicanas, se fue a vivir a la isla de Jersey y allí, conoció a una médium que hacía uso de este sistema de mesas giratorios. 

Escéptico al principio, Victor Hugo se llevó la sorpresa de que su hija Leopoldine, fallecida unos meses antes, se presentó dando datos y un estilo que hizo que su padre la identificara indubitadamente como ella, como su hija. En esta comunicación del espíritu de Leopoldine, la conversación con su padre, Víctor Hugo, fue así:

- ¿Cómo te sientes? –Feliz, en paz.

- ¿Qué hay en el sitio donde te encuentras? - Luz, Vida, Verdad.

- ¿Qué hay que hacer para llegar a ese sitio? -Amar.

Ese momento marcó el interés de Victor Hugo por el Espiritismo al punto de que editaría un libro titulado “Lo que dicen las mesas parlantes”.  Y la propia obra de este escritor sería a partir de ese momento más espiritual, más elevada, escribiendo pensamientos tan inspirados como ese que dice: “hay algo más grande que el océano, y es el cielo; pero hay algo más grande que el cielo, y es el espíritu humano”. ¡Sublime!

Pero volvamos a retomar el hilo: ¿qué es realmente una mesa de este tipo?

Las mesas giratorias, también denominadas mesas parlantes o danzantes, es un tipo de sesión espiritista en la que los participantes se sientan alrededor de una mesa, colocan las manos sobre ella y esperan a que gire. Pero lo importante es que, desde el principio, se entendió que no estábamos ante un mero fenómeno físico, sino que detrás había un principio inteligente. Es por ello que se entendió que las Mesas Giratorias podrían ser un instrumento para consultar a los Espíritus

Quédense con el párrafo que he subrayado anteriormente pues es lo que diferencia al Espiritismo "bien entendido", de los grupos de "cazafantasmas", podcasts de divulgación o dudosos programas de TV. En el Espiritismo no nos quedamos en el fenómeno, sino que indagamos los motivos prácticos, razones y, con ellas, la reforma moral que se exige a quien lo practica ya que, entre otras consideraciones, o se practica para ayudar desinteresadamente o es un fiasco. Pero volvamos al hilo de la historia:

Esta incipiente manera de mediumnidad era habitual en el siglo XIX y se denomina “mediumnidad de efectos físicos”, sirviendo para que las personas despertaran a las posibilidades del Espiritismo. Este sistema tenía la ventaja de su objetividad, (una vez que los participantes tomaban precauciones para cerciorarse de que no era un fraude), pero la desventaja de su lentitud. Imaginaos: las frases se formaban con golpes de la mesa, asignándose un golpe a la letra a, dos golpes a la b y así sucesivamente…. Como en la frase hubiera varias z, uno se tendría que armar de paciencia, claro.

Con el correr del tiempo, ya avanzado el siglo XX, así como en la actualidad, por razones de eficacia, es decir para aligerar un poco las comunicaciones, los propios Espíritus han dejado de lado el uso de esa mediumnidad de efectos físicos por una mediumnidad más mental e intelectual basada en la incorporación, la psicografía, la intuición, etc.

Como habréis oído, el origen parece ser que estuvo en Estados Unidos donde, tras los acontecimientos de Hydesville protagonizados por las Hermanas Fox, se dio una auténtica explosión de personas, (algunas honestas y otras aprovechadas), en investigar estos fenómenos. El salto a Europa se dio, en palabras de la Gaceta de Augsburgo, ciudad de la actual Alemania, de 1853 debido al envío por parte de un comerciante de Nueva York a su hermano residente en Bremen de unas instrucciones para reproducir las manifestaciones físicas que eran ya tan comunes en América. El tal hermano las puso a su vez en conocimiento de un tal Dr. Andrée y ambos determinaron poner en práctica el experimento y leo textualmente la traducción del alemán del artículo citado de prensa «consiguiendo a las primeras tentativas hacer girar una mesa de caoba del peso de sesenta libras (unos 28 kilos) por medio de una cadena formada por ocho personas, de las cuales tres eran hombres y cinco mujeres de la edad de 16 a 40 años. El movimiento de rotación de la mesa llegó a hacerse tan rápido que apenas podían seguirle las personas que formaban la cadena, hasta que tocándose entre sí con los brazos o con la ropa la mesa quedó inmóvil, no sin volver a tomar su primitivo movimiento tan luego como volvieron a aislarse entre sí los primitivos operadores»

Este tipo de sesiones las conocemos también gracias a estudios como el de Sir Arthur Conan Doyle, el creador del personaje y novelas de Sherlock Holmes quien, además, estaba muy interesado en el estudio del ocultismo, masonería y, después, en el Espiritismo. De hecho, tenemos un magnífico estudio suyo titulado “Historia del Espiritismo”, publicada en 1926. 

Llegamos así a 1854, año en que Allan Kardec se interesó por este tipo de fenómenos; pero esto será tema de otro artículo.

(Artículo del autor del blog, extraído de sus apuntes redactados para la conferencia dada en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid el día 4 de julio de 2025 y que puede verse íntegramente en la cuenta de You Tube del mencionado Centro Espírita). Ver aquí.

Evangelio en el Hogar. Hoy, lunes 15 de diciembre de 2025. Jesús enseñaba.


 
Texto del Evangelio del día de hoy (cfr. Mateo 21, 23-27)

En aquel tiempo, Jesús llegó al templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle: «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?».

Jesús les replicó: «Os voy a hacer yo también una pregunta; si me la contestáis, os diré yo también con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿de dónde venía, del cielo o de los hombres?».

Ellos se pusieron a deliberar: «Si decimos “del cielo”, nos dirá: “¿Por qué no le habéis creído?”. Si le decimos “de los hombres”, tememos a la gente; porque todos tienen a Juan por profeta».

Y respondieron a Jesús: «No sabemos».

Él, por su parte, les dijo: «Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».

Comentario espírita.

Jesús enseñaba en el templo. Podemos imaginar sus palabras recogidas anteriormente en el sermón del Monte o mientras hablaba con sus amigos y amigas o en las palabras del Padre Nuestro... 

¿Qué nos enseña Jesús a ti y a mí? Dejo esta pregunta abierta para tu meditación personal. Y comparto contigo un canto sencillo, pero bonito, del Padrenuestro tal como se entona en Taizé. Te lo dejo en dos enlaces: You Tube y Spotify. 



Enlace al canto, en Spotify: pinchar aquí

O bien aquí, si tienes la app de Spotify