Lectura (cfr. 1 Juan 2, 18-21)
Juan, apóstol y amigo amado de Jesús, escribe:
Hijos míos: Ésta es la última hora. Han oído ustedes que iba a venir el anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido ya, por lo cual nos damos cuenta de que es la última hora.
De entre ustedes salieron, pero no eran de los nuestros; pues si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para que se pusiera de manifiesto que ninguno de ellos es de los nuestros.
Por lo que a ustedes toca, han recibido la unción del Espíritu Santo y tienen así el verdadero conocimiento. Les he escrito, no porque ignoren la verdad, sino porque la conocen y porque ninguna mentira viene de la verdad.
Comentario espírita.
En este último día del año nos encontramos con esta enigmática lectura que nos hace pensar en nuestro origen como espíritus y algo evidente: el diferente progreso espiritual que hay entre los habitantes de nuestro Planeta, al punto de que conviven buenas personas con gente malvada. Hoy, 31 de diciembre, o "nochevieja", que decimos en España, los medios de comunicación se encargan de recordárnoslo.
Leemos en La Génesis, uno de los libros de la codificación de Allan Kardec que, efectivamente, nuestro origen espiritual está caracterizado por ser simples, ignorantes y, en muchos casos, malvado:
46. La raza adámica presenta todos los caracteres de una raza proscripta. Los Espíritus que la integran fueron exiliados en la Tierra, ya poblada, pero por hombres primitivos, inmersos en la ignorancia, en relación con los cuales aquellos tuvieron la misión de hacerlos progresar, proveyéndoles las luces de una inteligencia desarrollada. ¿No es ese el rol que, en efecto, esa raza ha desempeñado hasta el presente? Su superioridad intelectual prueba que el mundo de donde provenían los Espíritus que la componen estaba más adelantado que la Tierra. No obstante, como ese mundo debía entrar en una nueva fase de progreso, y puesto que esos Espíritus, a causa de su obstinación, no quisieron colocarse a la altura de ese progreso, allá estarían desubicados y constituirían un obstáculo para la marcha providencial de los acontecimientos. Por ese motivo fueron excluidos y reemplazados por otros que lo merecían. Al relegar a aquella raza a este mundo de trabajo y sufrimiento, Dios tuvo motivo para decir: “Extraerás el alimento con el sudor de tu frente”. En su bondad, le prometió que le enviaría un Salvador, es decir, alguien que habría de enseñarle el camino que debería adoptar para salir de ese territorio de miserias, de ese infierno, y alcanzar la felicidad de los elegidos. Dios envió ese Salvador en la persona del Cristo, que enseñó la ley de amor y caridad que esa raza ignoraba, y que sería una verdadera áncora para su salvación.
El libro citado de La Génesis fue publicado en París en 1868. Pues bien, casi un siglo después, en 1959, se publicó por primera vez Los exiliados de Capella, redactado por el espírita Edgard Ardmond, en el que se nos informa de datos curiosos:
Existe un gran sol, de nombre Capela, en la constelación del Cochero, muy lejos de la Tierra. Hace muchos milenios, uno de los planetas (muy parecido con la Tierra) de este sol evolucionó bastante moral y espiritualmente. Sin embargo, había allí millones de Espíritus rebeldes que no acompañaron la evolución del planeta, puesto que no habían aprendido sobre el amor y la caridad.
Los Espíritus superiores que gobernaban aquel planeta resolvieran enviar esos Espíritus, más atrasados, para reencarnar en en otro planeta, ya que no tenían condiciones de hacerlo allí. Y así eligieron la Tierra.
En el libro El Camino de la Luz, psicografiado por Francisco Cândido Xavier, hay una parte dedicada a la historia de esos Espíritus que vinieron de Capela. Esta obra también narra toda la trayectoria evolutiva da Terra, desde su formación, los primeros habitantes, hasta la llegada del Consolador Prometido por Jesús – el Espiritismo.
En este último día del año, la historia de los Espíritus exilados de Capela nos alerta para que nos esforcemos en evolucionar, ya que la Tierra, nuestro planeta, está en proceso de evolucionar del grado de "planeta de expiación y pruebas" a un "Mundo de Regeneración". Posiblemente se reproduzca lo que sucedión en Capella... Así las cosas, ¿en qué bando desearíamos estar? Aprovechemos para formular buenos propósitos para el Año Nuevo.

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