miércoles, 3 de diciembre de 2025

Evangelio en el Hogar de hoy, miércoles 3 de diciembre de 2025. Sanación de los males.


Oración inicial.

Hoy os dejo a cada uno o cada una que la hagáis desde vuestro corazón. Os sugiero unos pocos instantes de silencio para que elevéis un pensamiento positivo, de agradecimiento o de armonía a la Espiritualidad.

Lectura del día (cfr. Mateo 15, 29-37)

En aquel tiempo, Jesús se dirigió al mar de Galilea, subió al monte y se sentó en él. Acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies, y él los curaba. La gente se admiraba al ver hablar a los mudos, sanos a los lisiados, andar a los tullidos y con vista a los ciegos, y daban gloria al Dios de Israel.

Comentario espírita.

Cuando alguien se acerca a un Centro Espírita con una enfermedad o problema físico, el primer consejo que se le da es que acuda al médico. Y esto es muy serio porque, si estamos encarnados en la materia, nuestra primera obligación es cuidad la materia con los medios que tenemos, según la época y el país en que vivamos. Si es en España, debemos acudir al "médico de cabecera", pidiendo cita en los Servicios de Salud y exponiendo el problema que tengamos para que, si es el caso, nos derive al médico especialista que considere: pediatras, oftalmólogos, alergólogos, cardiólogos, estomatólogos, oncólogos, traumatólogos, psicólogos, psiquiatras, etc. Y, sí, habéis oído bien: psiquiatras también puesto que el cerebro es parte del cuerpo físico y debe ser también objeto de un cuidado sanitario, si es el caso.

Cuestión distinta son los problemas de índole espirituales, es decir, aquellos que, con origen en la dimensión espiritual del individuo, pueden ocasionarle dificultades que, en muchos casos, puede incluso tener manifestaciones en el cuerpo físico. De ahí que haya, en muchas ocasiones, acudir a la raíz del problema. En muchas ocasiones, un problema espiritual puede venir con la explicación íntima, o con pensamientos, que el individuo plantee sobre las percepciones del mundo externo. De ahí que, continuamente, los Espíritus nos aconsejan tener una buena "higiene mental", que pasa por procurar tener pensamientos positivos y altruistas, de bondad, de amabilidad, de servicio a los demás. En ocasiones, ciertos problemas pueden venir por errores cometidos en vidas pasadas y eso marque nuestra personalidad en la presente, hándicaps o dificultades. Por último, y no menos importante, hay personas que, por descuido, por irresponsabilidad o, también por errores de vidas pasadas, han atraído espíritus obsesores que les molestan física, mental y espiritualmente. El Libro de los Espíritus nos da consejos excelentes sobre cómo superar estos casos: la oración, recibir pases en el centro espírita, dejar de atraerles con la mente -lo cual se hace por el mero hecho de pensar en ellos- y, sobre todo, la reforma moral del individuo, que hará que, cansados de sus asedios, terminen cansándose y retirándose. Hay abundantes libros, de las llamadas "obras complementarias del Espiritismo" que relatan medios para combatir los asedios espirituales.

En el Evangelio de hoy vemos que Jesús cura a tullidos, lisiados y otras personas necesitadas que a él acuden. Acerca de los milagros del Evangelio, aconsejo la lectura de uno de los libros de la Codificación Espírita de Allan Kardec; en concreto, el de La Génesis, capítulo 15, puntos del 26 al 28. En estos párrafos la Espiritualidad nos explica que muchos de los milagros se comprenden en la eficacia del magnetismo, una vez que se entiende el fluido universal y el periespíritu, o envoltura semimaterial ue permite la unión de nuestro Espíritu con nuestro cuerpo físico. También nos refiere que, a ejemplo de Jesús, el Espiritismo sobre todo ayuda a sanar los males morales y son éstos los mayores prodigios en los que se afianza. Cito textualmente:

"Sus más sinceros adeptos no son los que fueron impresionados por la observación de fenómenos extraordinarios, sino aquellos a los que el consuelo les tocó el corazón; aquellos que se liberaron de las torturas de la duda; aquellos que recuperaron el ánimo en las aflicciones, que se fortalecieron mediante la certeza del porvenir que vino a mostrarles, mediante el conocimiento de su ser espiritual y su destino. Ellos son los de fe inquebrantable, porque sienten y comprenden".

Es, por tanto, un error acercarse al Espiritismo por el "fenómeno", por un mal físico, como arriba se ha explicado, o porque alguien escuche ruidos en casa, o le aparezcan los libros desordenados o porque sienta una presencia... todo eso son indicios de algo mucho más grande que precisa ser estudiado, entendido y familiarizado lo cual, muchas veces, pasa por una reforma ética de nuestro ser y actuar y una modificación de nuestras costumbres hacia el Bien, la Verdad y lo Hermoso. Moral, en definitiva. 

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