sábado, 3 de enero de 2026

Evangelio en el hogar. Hoy, sábado 3 de enero de 2026. El Espíritu de Verdad.

 


Lectura del Evangelio de hoy (cfr. Juan 1,29-34 y Juan 16, 12-13)

Al día siguiente, vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y exclamó: "Éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Éste es aquel de quien yo he dicho: 'El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo'. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua, para que él sea dado a conocer a Israel".

Entonces Juan dio este testimonio: "Vi al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y posarse sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: 'Aquel sobre quien veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ése es el que ha de bautizar con el Espíritu Santo'. Pues bien, yo lo vi y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios".

”Tengo aún muchas otras cosas para deciros, pero por el momento no las podéis soportar.” Cuando venga ese Espíritu de Verdad, él os enseñará toda la verdad, porque no hablará de sí mismo, sino que dirá todo lo que haya escuchado, y os anunciará lo que ha de venir.

Comentario espírita.

Es el capítulo XVII del libro de  La Génesis de Allan Kardec quien nos ofrece una explicación sobre lo que es el "Espíritu de Verdad", "Consolador" o "Espíritu Santo". Y es que, al hilo del anterior párrafo, nos dice:

37. Esta predicción es, sin discusiones, una de las más importantes desde el punto de vista religioso, porque demuestra sin ningún equívoco que Jesús no dijo todo lo que tenía para decir, puesto que no lo habrían comprendido ni siquiera sus apóstoles, ya que era a ellos a quienes él se dirigía. Si les hubiese dado instrucciones secretas, ellos las habrían mencionado en el Evangelio. Ahora bien, dado que Jesús no dijo todo a sus apóstoles, los sucesores de estos no pudieron saber más que ellos al respecto. Es posible, pues, que se hayan confundido en cuanto al sentido de sus palabras, o que hayan interpretado falsamente sus pensamientos, en muchas ocasiones velados bajo la forma de parábolas. Por consiguiente, las religiones basadas en el Evangelio no pueden considerarse en posesión de toda la verdad, visto que Jesús reservó para sí la tarea de completar posteriormente sus enseñanzas. El principio de la inmutabilidad que profesan constituye un cuestionamiento de las palabras mismas de Jesús.

Con el nombre de Consolador y de Espíritu de Verdad, Jesús anuncia a aquel que debe enseñar todas las cosas, y hacer que se recuerde lo que él ha dicho. Por consiguiente, su enseñanza no estaba completa. Además, prevé que su mensaje sería olvidado, y que sus palabras serían desvirtuadas, ya que el Espíritu de Verdad debe hacer que se recuerde todo lo que él dijo y, de conformidad con Elías, restablecer todas las cosas, es decir, ponerlas de acuerdo con el verdadero pensamiento de Jesús.

40. El espiritismo reúne, como ha quedado demostrado (Véase el Capítulo I, § 30), todos los caracteres del Consolador que Jesús prometió. No es una doctrina individual, una concepción humana; nadie puede considerarse su creador. Es el fruto de la enseñanza colectiva de los Espíritus, enseñanza que conduce el Espíritu de Verdad. No suprime nada del Evangelio, sino que lo completa y lo explica. Con la ayuda de las nuevas leyes que revela, conjugadas con las de la ciencia, conduce a la comprensión de lo que era ininteligible, y hace que se admita la posibilidad de aquello que la incredulidad consideraba inadmisible. Tuvo sus precursores y profetas, que presagiaron su llegada. Por su poder moralizador, el espiritismo prepara el reinado del bien en la Tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.