sábado, 6 de diciembre de 2025

Evangelio en el hogar. Sábado, 6 de diciembre de 2025. Mediumnidad gratuita: den gratis lo que han recibido gratis.

 


Oración de entrada.

Un día más agradecemos al Padre el comienzo de una nueva jornada y a los Espíritus su ayuda y asistencia, por todas las cosas que nos otorgan y tantas otras que nos evitan. Les pedimos entendimiento para comprender esta lectura y sacar alguna inspiración para nuestra vida cotidiana. Que así sea.

Lectura del día (cfr.Mateo 9, 35–10, 1. 6-8)

En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos".

Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias. Les dijo: "Vayan en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente".

Comentario espírita.

Si hay un mensaje que se escuche a diario en un centro espírita, y desde el primer día en que uno llega, es que todas las actividades son gratuitas. Cuando uno llega a una conferencia, recibe pases energéticos, lleva agua para fluidificar, comienza a realizar el estudio sistemático de la doctrina espírita o pide cita para ser recibido en "atención fraterna" (para los profanos, se trata de una suerte de "counselling" sobre la base de la doctrina espírita), debe saber que no se le va a pedir nada ni en concepto de asistencia, ni de derechos de cursos y, ni siquiera, se le va a pedir que compre un libro ni, mucho menos, lo que llaman "la voluntad". Nada. De hecho, recomendamos que desconfíen mucho si en un centro espiritual o una persona que se haga llamar "medium" cobre por sus servicios, aunque justifique los mismos en el tiempo que ha dedicado a su formación o a la compra de libros. 

¿Y esto por qué? Pues muy sencillo y lo tenemos en el mandato directo de Jesús: den gratis lo que han recibido gratis. En realidad, en un centro espírita quienes están detrás de todos los trabajos son los Espíritus mentores de la casa. Los demás -nosotros- "trabajadores" del centro espírita, somos menos canales de su actuación y aportamos muy poco: nuestra puntualidad, nuestro deseo de que todo esté organizado, limpio y dispuesto y nuestro que-hacer en recibir a las personas, atenderlas o escucharlas. 

Pero no sólo eso: debemos practicar la mediumnidad dentro del centro espírita, donde hay protección, buena armonía y una energía adecuada para la concentración, así como la ayuda mutua fraterna a encarnados y desencarnados. Es un error que un medium, insisto, cobre dinero por su trabajo o reciba cualquier otro tipo de remuneración personal, sea en fama, "likes" en sus redes sociales, remuneración por asistir a platós de dudosos programas de TV para exhibir tal "mediumnidad" o, incluso, visitas en su página monetizada de vídeos. ¿Qué suele suceder con esos médiums? Pues sucede lo que constatamos: los espíritus les retiran la mediumnidad y entonces se convierten en patéticos personajes de medios de comunicación y marionetas de grupos y medios mercantilizados. Una pena.

Por último, me parece que vale la pena resaltar los trabajos y herramientas que el maestro Jesús nos concede para ejercer el trabajo fraterno y la caridad bien entendida: 

  • facultad de enseñar (aplicable a los divulgadores de la doctrina espírita en tantas conferencias, impartición de clases o cursos), 
  • facultad de compadecernos de las multitudes, que están cansadas y extenuadas (lo que, en el centro espírita, se traduce en la fraternidad cotidiana que tiene aspectos de servicio concreto a los demás, en preocuparnos los unos de los otros, especialmente por los enfermos, cansados, por los que estén pasándolo mal...)
  • don de curación (lo cual vemos a diario en los pases energéticos que se dan en los centros espíritas así como en la fluidificación de las botellas de agua que, quienes lo precisan, pueden llevar), 
  • compasión de las multitudes (lo que se traduce en el buen ejercicio de la mediumnidad y que tanto ayuda a espiritus despistados que muchas veces, ni siquiera, saben que han desencarnado), 
  • poder de expulsar a los espíritus impuros (que, en el espiritismo, se traduce, en el trabajo para mantener alejados a los espíritus obsesores y proporcionando a quienes los sufren el conocimiento y las herramientas para alejarlos), 
  • resucitar a los muertos (que, lógicamente, en el espiritismo se traduce en dar una buena educación post-mortem, que no es otra cosa que explicar la Ley de la Reencarnación que nos permitirá, no sólo progresar hacia nuestra perfección, sino también comprender que nuestros errores del pasado no nos marcan definitivamente sino que tendremos nuevas oportunidades para enmendar dichos errores y superarlos sin una carga adicional de culpa.

Realmente, la lectura de hoy es muy animante y nos encuadra la riqueza, significado e ilusión del trabajo de un centro espírita.

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